domingo, 31 de mayo de 2009

La Poesía

Aparte de la significación gramatical del lenguaje, hay otra, una significación mágica, que es la única que nos interesa. Uno es el lenguaje objetivo que sirve para nombrar las cosas del mundo sin sacarlas fuera de su calidad de inventario; el otro rompe esa norma convencional y en él las palabras pierden su representación estricta para adquirir otra más profunda y como rodeada de un aura luminosa que debe elevar al lector del plano habitual y envolverlo en una atmósfera encantada.
En todas las cosas hay una palabra interna, una palabra latente y que está debajo de la palabra que las designa. Esa es la palabra que debe descubrir el poeta.
La poesía es el vocablo virgen de todo prejuicio; el verbo creado y creador, la palabra recién nacida. Ella se desarrolla en el alba primera del mundo. Su precisión no consiste en denominar las cosas, sino en no alejarse del alba.Su vocabulario es infinito porque ella no cree en la certeza de todas sus posibles combinaciones. Y su rol es convertir las probabilidades en certeza. Su valor está marcado por la distancia que va de lo que vemos a lo que imaginamos. Para ella no hay pasado ni futuro.
El poeta crea fuera del mundo que existe el que debiera existir. Yo tengo derecho a querer ver una flor que anda o un rebaño de ovejas atravesando el arco iris, y el que quiera negarme este derecho o limitar el campo de mis visiones debe ser considerado un simple inepto.El poeta hace cambiar de vida a las cosas de la Naturaleza, saca con su red todo aquello que se mueve en el caos de lo innombrado, tiende hilos eléctricos entre las palabras y alumbra de repente rincones desconocidos, y todo ese mundo estalla en fantasmas inesperados.
El valor del lenguaje de la poesía está en razón directa de su alejamiento del lenguaje que se habla. Esto es lo que el vulgo no puede comprender porque no quiere aceptar que el poeta trate de expresar sólo lo inexpresable. Lo otro queda para los vecinos de la ciudad. El lector corriente no se da cuenta de que el mundo rebasa fuera del valor de las palabras, que queda siempre un más allá de la vista humana, un campo inmenso lejos de las fórmulas del tráfico diario.La Poesía es un desafío a la Razón, el único desafío que la razón puede aceptar, pues una crea su realidad en el mundo que ES y la otra en el que ESTÁ SIENDO.
La Poesía está antes del principio del hombre y después del fin del hombre. Ella es el lenguaje del Paraíso y el lenguaje del Juicio Final, ella ordeña las ubres de la eternidad, ella es intangible como el tabú del cielo.
La Poesía es el lenguaje de la Creación. Por eso sólo los que llevan el recuerdo de aquel tiempo, sólo los que no han olvidado los vagidos del parto universal ni los acentos del mundo en su formación, son poetas. Las células del poeta están amasadas en el primer dolor y guardan el ritmo del primer espasmo. En la garganta del poeta el universo busca su voz, una voz inmortal
El poeta representa el drama angustioso que se realiza entre el mundo y el cerebro humano, entre el mundo y su representación. El que no haya sentido el drama que se juega entre la cosa y la palabra, no podrá comprenderme.
El poeta conoce el eco de los llamados de las cosas a las palabras, ve los lazos sutiles que se tienden las cosas entre sí, oye las voces secretas que se lanzan unas a otras palabras separadas por distancias inconmensurables. Hace darse la mano a vocablos enemigos desde el principio del mundo, los agrupa y los obliga a marchar en su rebaño por rebeldes que sean, descubre las alusiones más misteriosas del verbo y las condensa en un plano superior, las entreteje en su discurso, en donde lo arbitrario pasa a tomar un rol encantatorio. Allí todo cobra nueva fuerza y así puede penetrar en la carne y dar fiebre al alma. Allí coge ese temblor ardiente de la palabra interna que abre el cerebro del lector y le da alas y lo transporta a un plano superior, lo eleva de rango. Entonces se apoderan del alma la fascinación misteriosa y la tremenda majestad.Las palabras tienen un genio recóndito, un pasado mágico que sólo el poeta sabe descubrir, porque él siempre vuelve a la fuente.
El lenguaje se convierte en un ceremonial de conjuro y se presenta en la luminosidad de su desnudez inicial ajena a todo vestuario convencional fijado de antemano.Toda poesía válida tiende al último límite de la imaginación. Y no sólo de la imaginación, sino del espíritu mismo, porque la poesía no es otra cosa que el último horizonte, que es, a su vez, la arista en donde los extremos se tocan, en donde no hay contradicción ni duda.
Al llegar a ese lindero final el encadenamiento habitual de los fenómenos rompe su lógica, y al otro lado, en donde empiezan las tierras del poeta, la cadena se rehace en una lógica nueva.
El poeta os tiende la mano para conduciros más allá del último horizonte, más arriba de la punta de la pirámide, en ese campo que se extiende más allá de lo verdadero y lo falso, más allá de la vida y de la muerte, más allá del espacio y del tiempo, más allá de la razón y la fantasía, más allá del espíritu y la materia.Allí ha plantado el árbol de sus ojos y desde allí contempla el mundo, desde allí os habla y os descubre los secretos del mundo.
Hay en su garganta un incendio inextinguible.Hay además ese balanceo de mar entre dos estrellas.
Y hay ese Fiat Lux que lleva clavado en su lengua.
Vicente Huidobro
1921

viernes, 29 de mayo de 2009

Muchacha generosa y valiente

Retrato

Conozco a una muchacha generosa y valiente, siempre resuelta a sacrificarse, a perderlo todo, aún la vida, y luego a recapacitar, a recuperar parte de lo que dio con amplitud, a exaltar su ejemplo, a reprochar la flaqueza del próximo, a cobrar hasta el último centavo.

Bioy Casares

Infierno

Problemas del Infierno

Una vez cada cien mil años los demonios autorizan ochenta suicidios en el infierno. Nadie sabe quiénes serán los elegidos, y todos los habitantes bullen en adulación para los torturadores, intrigas y mala fe entre los torturados. El sector radical de los ángeles ha hecho pública su protesta a fin de que Dios, en Su Infinita Bondad, presione a los demonios. Porque no está bien que a la tortura de la infinitud se añada el castigo mediante la esperanza.

Por: José Emilio Pacheco

AHORA


Ahora que nos besamos tan despacio,
Ahora que aprendo bailes de salón,
Ahora que una pensión es un palacio,
Donde nunca falta espacio
Para más de un corazón...
Ahora que las floristas me saludan,
Ahora que me doctoro en lencería,
Ahora que te desnudo y me desnudas,
Y, en la estación de las dudas,
Muere un tren de cercanías...
Ahora que nos quedamos en la cama,
Lunes, martes y fiestas de guardar,
Ahora que no me acuerdo del pijama,
Ni recorto el crucigrama,
Ni me mato si te vas.
Ahora que tengo un alma
Que no tenía.
Ahora que suenan palmas
Por alegrías.
Ahora que nada es sagrado
Ni, sobre mojado,
Llueve todavía.
Ahora que hacemos olas
Por incordiar.
Ahora que está tan sola
La soledad.
Ahora que, todos los cuentos,
Parecen el cuento
De nunca empezar.
Ahora que ponnos otra y qué se debe,
Ahora que el mundo está recién pintado,
Ahora que las tormentas son tan breves
Y los duelos no se atreven
A dolernos demasiado...
Ahora que está tan lejos el olvido,
Ahora que me perfumo cada día,
Ahora que, sin saber, hemos sabido
Querernos, como es debido,
Sin querernos todavía...
Ahora que se atropellan las semanas,
Fugaces, como estrellas de bagdad,
Ahora que, casi siempre, tengo ganas
De trepar a tu ventana
Y quitarme el antifaz.
Ahora que los sentidos
Sienten sin miedo.
Ahora que me despido
Pero me quedo.
Ahora que tocan los ojos,
Que miran las bocas,
Que gritan los dedos.
Ahora que no hay vacunas
Ni letanías.
Ahora que está en la luna
La policía.
Ahora que explotan los coches,
Que sueño de noche,
Que duermo de día.
Ahora que no te escribo
Cuando me voy.
Ahora que estoy más viva
De lo que estoy.
Ahora que nada es urgente,
Que todo es presente,
Que hay pan para hoy.
Ahora que no te pido
Lo que me das.
Ahora que no me mido
Con los demás.
Ahora que, todos los cuentos,
Parecen el cuento
De nunca empezar.
Joaquín Sabina

jueves, 28 de mayo de 2009

AMISTAD

Novia


Una novia para Dani

Capítulo I

Bien, Dani es mi muy mejor amigo heterosexual y ya sin carácter interino aunque volviera Pedrito (que siempre fue mi único amigo heterosexual, porque gays ya tengo y Míchel se pondría celosísimo y le arañaría vivo); así pues, Dani me pide un “encarguito” algo especial: tengo que buscarle a la novia ideal, a la novia perfecta a partir de unas pocas premisas (que os las iré contando) y aquí empieza mi “trabajo”:

¿Cómo la encuentro?

a) ¿Internet?

b) ¿Agencia?

c) ¿El “boca a boca?

d) ¿Encuesta-cuestionario?

e) ¿Páginas amarillas?

f) ¿Anuncios de contactos?

g) En una biblioteca, cine, teatro, museo, Ciudad de las Artes y las ciencias, Hemisféric…

h) Se admiten sugerencias...

Continuará…

Alecto


AMISTAD


Haec igitur lex in amicitia sanciatur, ut neque rogemus res turpes, nec faciamus rogati. Turpis enim excusatio est et minime accipienda, cum in ceteris peccatis, tum si quis contra rem publicam se amici causa fecisse fateatur. Etenim, eo loco, Fanni et Scaevola, locati sumus, ut nos longe prospicere oporteat futuros casus rei publicae.
Cicerón, De amicitia XII, 40.
“Una ley para la amistad no pedir ni acceder a cosas ilícitas”

La amistad perfecta es la de los hombres buenos y la de los que se unen por la virtud. En efecto, éstos se desean mutuamente un bien semejante en la medida en que son buenos, y son buenos en sí mismos. Pero la cima de la amistad es querer el bien de los amigos por sí mismos, porque esta disposición es esencial, no accidental. Una amistad de esta clase se mantiene en tanto que los amigos son buenos, y la virtud es estable. Además, cada uno de los amigos es bueno a la vez de una manera absoluta y en relación con su amigo, porque los buenos lo son absolutamente hablando, y además útiles para sus amigos. Lo mismo sucede con el placer: los buenos son agradables de un modo absoluto y agradables los unos a los otros. Como cada uno halla su placer en los actos que le convienen, o actos semejantes, los buenos [realizan actos] idénticos o semejantes.

Por consiguiente, esta amistad es duradera. Contiene en sí misma todas las condiciones de la amistad, ya que toda amistad se funda sobre el bien o sobre el placer, ya absolutamente, ya con relación al amigo y según una cierta semejanza. Todas estas condiciones existen en la amistad tal como la acabamos de describir, y se deben a la naturaleza misma de los amigos, semejantes en este punto como en los otros, porque lo que es bueno absolutamente es también agradable absolutamente. Esto es pues lo más amable, y la amistad entre tales amigos es la más elevada y la mejor.

Es natural que estas amistades sean raras, porque los hombres así son poco numerosos. Además es necesario [consagrarle] tiempo y tener una vida en común: según el proverbio, no es posible conocerse los unos a los otros antes de haber consumido en común muchas medidas de sal. Por consiguiente, no hay que aceptar a uno [como amigo] ni unirse a él antes de haber comprobado por ambas partes que es digno de confianza y de amistad. Los que precipitadamente se dan muestras de amistad, quieren ser amigos, pero no lo son realmente, a menos que sean también amables y que lo sepan. El deseo de amistad nace en seguida, pero no ocurre lo mismo con la amistad. Esta, para ser perfecta, necesita tiempo y otras condiciones, nace de todo esto y de las cualidades semejantes que deben poseer los amigos.
Aristóteles reconoce que desearse bien mutuo, es necesario para todas las amistades virtuosas, pero no es lo único que se necesita para que surja una amistad, ya que carece del ingrediente principal: el amor. Sin amor, no puede crecer una amistad y no puede perdurar.
Aristóteles: Ética a Nicómaco


AMISTAD



En muy contadas ocasiones nos es dado encontrar a un maestro, a un amigo, en quien vida y pensamiento formen una unidad tan estrecha Cuando el hallazgo de una tal personalidad tiene lugar, algunos afortunados gozan de la ocasión de aprender, simultáneamente, a pensar y a vivir: a pensar con seriedad su vida y a vivir con intensidad su pensamiento.

Algunos llegamos a comprender que la pasión y el raciocinio, a veces, felizmente, se dan la mano, y nos procuran el ejemplo de un ser que medita, llora, y ríe, con la misma energía, e incluso, en ciertas ocasiones, con la misma inexorable necesidad…

Aprendo de vosotros cada día, amigos, os quiero,

Alecto

miércoles, 27 de mayo de 2009

Filtros


Filtros

El mundo está lleno de filtros que desaparecen por su utilidad.

Ejemplo son los filtros nasales detectores de mutación,

de borrego a lobo de lobo a carroña y un velo.

Filtros de andares por escombros,

filtro vítreo yugular por las hambres mediáticas,

de los extractores de errores al momento de decir

y las vocales huyeron al baño al corro nefrítico

con los silencios dejados morir.

También los filtros de fuel que no quema ni mezclado en la barra,

filtros de ilícito nudillo,

de tribu muerta en las aceras un joven.

Filtro cilicio, en lo obtuso del desafío

al despliegue de satélites dermis en fuga

y filtros de mirón que roba el aire.

Filtros de corbatas pendientes de utopía y peineta,

en fin, el mundo de filtros está lleno,

si desaparecen, andaremos hacia atrás sin ensayo,

narices en la espalda y pérdida del tacto pezón invertido,

un ojo sin pestañas ni criterio,

pidiendo a pedos que lo guíen.

Sergio Marín


martes, 26 de mayo de 2009

De qué manera se existe...

De qué manera se existe

La existencia, ¿qué importa? Existo de la mejor forma que
puedo
Ian Curtis

De qué manera se existe.
Agarrado a un péndulo
inhalar aire automático
partículas a empujones nos acercan,
sueldan sin salir de los cuerpos,
se puede salir del cuerpo y volver...

De qué manera se existe.
Un corazón es una feria de muestras vacía,
una mierda que ni siquiera huele,
unos tacones que no suenan, disparos,
la muerte de una transmisión
se queda entre las paredes del hueso.

De qué manera se existe.
Al beber esto de todo y algún torpe pegado al oído,
si tu vida es una mierda y la mía también,
esta en las pieles, en los tornos,
en los volantes y en las pantallas
gigantes de las miradas.

De que manera se existe.
Inventando un pasado,
gracias por la parte que me toca,
mirando puertas con las marcas
y riéndose de Mr. Hyde
ahora loco antes normal.

De que manera se existe.
No prometer ni estar agradecido,
mis tus palabras no valen lo mismo
sencillamente no valen,
hacer el amor a los hechos
te devuelve el cuerpo.

De qué manera se existe.
No saber nadar en un plato con comida
no saber nadar en un plato sin comida,
hablar con la boca llena de cordones umbilicales,
cambiar sexo por cables por imágenes
y verse el rostro en un cromo
álbum de alguna imaginación sin niño.





De qué manera se existe.
Alguien dijo ser mejor,
Nadie, que es el domino
grande la posee y es poseído
por si mismo hasta que cae
al charco de todos.

De qué manera se existe.
La confusión huele bien,
a pan a perfume y droga
a sexo a dinero a verdad
a divino a gratuito,
algo se quema…

De qué manera se existe.
En la literatura, cabeza de pescado
si la chupas te descubre algo.
En la soledad del adicto
que se descose y se zurce
muere sin saber,
o vive sin saber como el que no lo es.

De que manera se existe.
Abrazado al amor con miedo terrible
al entenderlo comprobarlo
tocarlo, sin huir, cada día.

El amor no es como nos han contado,
es diferente, sin bibliografía,
sin aceite ni freno motor,
no se mide,
no se prueba,
se cree o no se cree,
es la manera de existir.


Sergio Marín

Leer y escribir... un placer


A pesar de ser sometido a varias operaciones, Borges perdió paulatinamente la visión del ojo derecho,lo que forzó (y estropeó al fin)la visión del izquierdo. Los especialistas lo obligaron a dejar de leer y escribir ya en 1.955. El mundo se volvió cada día más gris; los colores fueron desapareciendo uno a uno, con excepción del persistente amarillo. Para un hombre acostumbrado a usar una caligrafía minúscula, aquellas limitaciones fueron radicales. Tuvo que aprender un nuevo oficio, el de dictar. El escritor se convirtió en dictador. (Revertía, así, a la función que el padre había ejercido cuando él era un niño).
Aprendió penosamente a ensayar cada verso en la cabeza. Cuando tenía el texto entero en la memoria, se lo dictaba a la madre y entonces ésta se lo leía y releía (con puntuación y todo) hasta que él quedara satisfecho. Pronto, amigos y parientes comenzaron a ayudar a la madre en la tarea de amanuenses de este amable pero exigente dictador. Borges les enseñó a leer en los distintos idiomas que él poseía: algunos de esos amanuenses no dominaban las lenguas que leían y apenas sabían cómo pronunciarlas. Pero la paciencia infinita y la infinita minuciosidad de Borges suplían las deficiencias. Muchos de los textos, por otra parte, se los sabía de memoria y acompañaba su lectura (relectura, para él) con una suerte de doblaje entre dientes. Poco a poco, una verdadera escuela de lectores, traductores y secretarios empezó a reunirse en torno de él. Para agradecerles el don del tiempo que le hacían, Borges a veces incluía el nombre de estos queridos amigos como coautores de su obra.
Párrafo extractado del libro "Jorge Luis Borges, Ficcionario - Una antología de sus textos"; editado por Emir Rodríguez Monegal; colección Tierra Firme; editorial Fondo de Cultura Económica; México; 1.981.

Su vagina...

" Su vagina era como un gran hongo exótico pinchado en un árbol, una pequeña cúpula de placer como nunca he visto, donde el sagrado río fluye hacia un mar sin mareas. Sin mareas. Sus movimientos eran espasmódicos, un flujo y reflujo que podía llevarte muy lejos, hasta donde antes te habías lanzado, salvaje y triunfalmente, a una playa barrida por el viento sin final. "

André Brink
-Antes de olvidarte-

Amor y verdad

¿De qué hablamos cuando hablamos de amor?

Creo que el amor es un procedimiento de la verdad; entonces, es una condición natural para la filosofía. (Reconozco cuatro tipos de procedimientos de la verdad: la ciencia, el arte, la política y el amor.) En el amor podemos rastrear todas las características de un procedimiento de la verdad: comienza con un acontecimiento, el encuentro entre dos personas. Después debemos encontrar la forma y las consecuencias de este encuentro, debemos encontrar un nuevo lenguaje. ¿Por qué la verdad? Porque el amor es, en mi opinión, la invención de la verdad acerca de la diferencia. Naturalmente, es la diferencia entre dos individuos, la diferencia absoluta entre la posición masculina y la femenina. Como dijo una vez Lacan, la relación sexual no existe. Hay una ilusión en la pura libertad sexual: la ilusión de que allí podemos encontrar una experiencia de conexión con el otro. Entonces, se compromete con la repetición y no con la creación. ¿Qué es la verdad acerca de la diferencia? Es la experiencia de la diferencia mediante la construcción de un nuevo punto de vista sobre el mundo mismo. Es una nueva experiencia del mundo desde el punto de vista de los Dos.

El amor no es una suerte de negociación entre dos individuos. Es la creación de un nuevo punto de vista sobre el mundo mismo: el punto de vista de los Dos. El amor es el ejercicio de la diferencia en relación con el desarrollo de la vida misma. Es, pues, la experiencia del mundo no desde el punto de vista del Uno –individual– sino desde el punto de vista de los Dos, no desde el ángulo de la identidad sino desde el ángulo de la diferencia. En este sentido, es el principio de una idea poderosa que puede devenir, finalmente, en una idea política. Que es posible construir una experiencia colectiva del mundo. Y el comienzo de esta experiencia colectiva es la experiencia de los Dos. El amor puede ser visto, en este sentido, como el principio de la política.
Alain Badiou

Donde faltaban plumas puso valor...

Un ser ardiente, claro de deseos, alado,
quiso ascender, tener la libertad por nido.
Quiso olvidar que el hombre se aleja encadenado.
Donde faltaban plumas puso valor
Y olvido.

Miguel Hernández. Vuelo

lunes, 25 de mayo de 2009

Libertad

Una buena parte de la libertad es tener nuestras
propias imágenes y no las que están circulando

Alain Badiou

El anarquismo-deseante

“La equivocación de la filosofía consiste en presuponer en nosotros una buena voluntad del pensar, un deseo, un amor natural por lo verdadero. Por eso la filosofía sólo llega a verdades abstractas que no comprometen a nadie y no trastornan nada”

Gilles Deleuze : Proust y los signos.

Deleuze y Guattari lo llevaban más allá afirmando que era necesaria una desorganización del cuerpo, es decir, la creación, en lo posible, de un cuerpo sin órganos -sin codificaciones, sin verdades- para poder dar rienda suelta al deseo...

–a.k.a. voluntad de poder.




martes, 19 de mayo de 2009

Huida hacia delante

la huída


La nada anonada, esto es, nos hace remitirnos al ente en total y .... o huir de la mortífera luz hacia la paz y seguridad de una nueva era de tinieblas." ... ser comprendida hacia atrás, pero únicamente puede ser vivida hacia delante." ...


M. Heidegger

La Huida de regreso, la vuelta a casa

Volver a casa: un regreso incierto, no sólo por las tentaciones externas (hay cíclopes, circes, sirenas...) sino por la confusión interior, la desmemoria, la pérdida de referentes. No hay caminos, ni metros, ni autobuses que orienten el retorno.
Tampoco hay ayuda…
Sólo un nombre… Penélope…

HOMBRE.- ¿Cuál es tu nombre?

MUJER.- No sé. ¿Cómo te gustaría llamarme?

HOMBRE.- ¿Penélope?

MUJER.- ¿Sabes? Acabo de acordarme. Creo que me llamo Penélope.

HOMBRE.- Yo me llamo Ulises.

MUJER.- Bienvenido a casa, Ulises. Te estaba esperando.

Sobre el Amor



Sólo existe el amor. Las otras cosas nobles apenas sirven para dignificarlo....Algunos hombres jamás lo encuentran. Para otros es apenas una estrella fugaz que ilumina un año, un mes, una semana o un día en sus vidas. Pero ese destello efímero da significado a la existencia toda. Bienaventurado el que puede sentir en su carne y en su espíritu el fuego de esa chispa”...


A. Dolina

Tratado sobre la huida


La huida inútil

(…) Pero hay alguna señal de disidencia. Las paredes del bar, son de cartón. Quiere decir que por ahí nuestras cárceles no son tan rígidas como parece sino que es nuestro propio condicionamiento el que las hace rígidas. Así que, basta un mínimo esfuerzo para derribar paredes de cartón si es que uno se da cuenta que es posible hacerlo. Eso es una señal positiva. Pero lo que sucede con algunas personas es que huyen de un lugar para caer en otro lugar que es igual a ese. Es decir que ha sido una huida inútil, aunque también es posible que el camino de la huida sea también una forma de realización, un camino purificador en el que vale la pena huir aunque uno sepa que siempre habrá nuevas paredes para derribar, nuevas paredes para contener…


Dolina

Bar del infierno

viernes, 15 de mayo de 2009

Deseo

El paraíso era un autobús



" Pasaron otoños, primaveras, inviernos. A veces llovía y el viento aplastaba las gotas de lluvia contra los cristales del autobús, difuminando el paisaje urbano. Entonces, él imaginaba que el autobús era la casa de los dos. Había hecho unas divisiones imaginarias para colocar la cocina, el dormitorio de ellos, el cuarto de baño…

Él imaginaba una vida feliz: ellos vivían en el autobús, que no paraba de dar vueltas alrededor de la ciudad, y la lluvia o la niebla los protegía de las miradas de los de afuera. No había navidades, ni veranos, ni semanas santas. Todo el tiempo llovía y ellos viajaban solos, eternamente, sin saber nada de sí mismos. Abrazados. "

Juan José Millás

El paraíso era un autobús

Valientes y cobardes



¿Por qué nos atraen los antihéroes? Los perdedores absolutos que se regodean en la derrota. Los que asumen que no tienen nada bonito que aportar, a veces ni un bonito cadáver. Los que se rinden y lo cantan a los cuatro vientos. Los que ni sufren ya por ser la mierda que son. Los que no se avergüenzan, eso sí, de ser esa mierda. Sólo víctimas de sí mismos, que apuestan por el "cuanto peor, mejor". Los que no se quieren morir un poquito cada día, sino de golpe, o a golpes.

Nadie quiere ser Ben en Leaving Las Vegas, pero atrae... Nadie quiere tragedias en su vida, pero en el fondo, muchos nos sentimos identificados. Nadie admira a los que dejan de luchar, son proscritos de la sociedad, y quizás en el fondo nos dan envidia. Al fin y al cabo se liberaron de la pesada carga de tener que aguantarse 24 horas al día.

Hay que ser muy valiente para ser del todo cobardes…


"Flores en la basura"

Ofréceme una vida sin demonio ni alucinaciones


José Hierro
Cae el sol

"Perdóname. No volverá a ocurrir.
Ahora quisiera
meditar,
recogerme, olvidar: ser
hoja de olvido y soledad.
Hubiera sido necesario el viento
que esparce las escamas del otoño con rumor y color.
Hubiera sido necesario el viento.
Hablo con humildad,
con la desilusión, la gratitud
de quien vivió de la limosna de la vida.
Con la tristeza de quien busca
una pobre verdad en que apoyarse y descansar.
La limosna fue hermosa -seres, sueños, sucesos, amor-,
don gratuito, porque nada merecí.

¡Y la verdad! ¡Y la verdad!
Buscada a golpes, en los seres,
hiriéndolos e hiriéndome;
hurgada en las palabras;
cavada en lo profundo de los hechos
-mínimos, gigantescos, qué más da:
después de todo, nadie sabe
qué es lo pequeño y qué lo enorme;
grande puede llamarse a una cereza
( "hoy se caen solas las cerezas",
me dijeron un día, y yo sé por qué fue),
pequeño puede ser un monte,
el universo y el amor.

Se me había olvidado algo
que había sucedido. Algo de lo que yo me arrepentía
o, tal vez, me jactaba. Algo que debió ser de otra manera.
Algo que era importante
porque pertenecía a mi vida: era mi vida.
( Perdóname si considero importante mi vida:
es todo lo que tengo, lo que tuve;
hace ya mucho tiempo, yo la habría vivido
a oscuras, sin lengua, sin oídos, sin manos,
colgado en el vacío,
sin esperanza.)

Pero se me ha borrado
la historia ( la nostalgia )
y no tengo proyectos
para mañana, ni siquiera creo
que exista ese mañana ( la esperanza ).
Ando por el presente y no vivo el presente
( la plenitud en el dolor y la alegría ).
Parezco un desterrado
que ha olvidado hasta el nombre de su patria,
su situación precisa, los caminos
que conducen a ella.
Perdóname que necesite
averiguar su sitio exacto.

Y cuando sepa dónde la perdí,
quiero ofrecerte mi destierro, lo que vale
tanto como la vida para mí, que es su sentido.
Y entonces, triste, pero firme,
perdóname, te ofreceré una vida
ya sin demonio ni alucinaciones. "

jueves, 14 de mayo de 2009

Días en que me miro al espejo y...

Víctimas

El otro día jugábamos al odio, completábamos la frase Odio a los que... y nos salieron decenas de frases (¿Odiaremos mucho?) y yo que pensaba que no odiaba a nadie, ya véis!
Odio a los que van de víctimas, a los que se regocijan en la autocompasión, a las víctimas-verdugo que vomitan bilis de culpa, que "te" culpan de su "desgracia" que culpan al mundo, al fatum, a una conjura cósmica (Justicia cósmica!! pedía una amiga mía cuando descubrió que su marido le pagó las tetas a una "amiga" Venezolana de 24 años...)
en fin, hoy jugaremos a Quiero a los que... y licuando culpas
mami, ve tomando nota porque a pesar de todo, te quiero

No es no...



En la época del Ni, hay un No.....
NO
Hugo Filkenstein.

No es no y hay una sola manera de decirlo.
No.
Sin admiración, ni interrogantes, ni puntos suspensivos.
No se dice de una sola manera.
Es corto, rápido, monocorde, sobrio, escueto.
No.
Se dice una sola vez, No.
Con la misma entonación, No.
Como un disco rayado No.
Un No que necesita de una larga caminata o una reflexión en el jardín, no es No.
Un no que necesita explicaciones y justificaciones no es No.
No tiene la brevedad de un segundo.
Es un no, para el otro porque ya fue para uno mismo.
No es No, aquí y muy lejos de aquí.
No no deja puertas abiertas ni entrampa con esperanzas, ni puede dejar de ser No, aunque el otro y el mundo se pongan patas para arriba.
No es el último acto de dignidad.
No es el fin de un libro, sin más capítulos ni segundas partes. No no se dice por carta, ni se dice con silencios, ni en voz baja, ni gritando, ni con la cabeza gacha, ni mirando hacia otro lado, ni con símbolos devueltos; ni con pena y menos aún con satisfacción.
No es No, porque No.
Cuando el no es No, se mira a los ojos y el no se descuelga naturalmente de los labios.
La voz del No no es trémula ni vacilante, ni agresiva, no deja duda alguna.
Ese No no es una negación del pasado, es una corrección del futuro.
Y sólo quien sabe decir No puede decir sí.

Leer perjudica seriamente la salud...


Va por ti maestro disfruta y besos a mami!!!!


Metropolis

Fracaso

Decidido a acabar con mi vida, me arrojo al paso del tranvía. Un joven se tumba junto a mí, sin pedir permiso, mientras el convoy llega y no llega. Al poco, una pareja se acomoda a nuestro lado.
Cuatro personas tendidas son suficientes para alertar al tranviario, que comienza a frenar la marcha del vehículo. Cuando el tranvía se detiene a un palmo de mi brazo izquierdo, los individuos tumbados en el suelo se pueden contar –hay quien lo hace– por docenas.
El mundo del arte me loa y me concede el no deseado título de Rey de la intervención urbana y considera la Tumbada sobre las vías como mi primer gran éxito.
Yo, que la considero un fracaso, me decanto por el salto al vacío.


La razón

Le dijeron que no había dioses, ni mitos ni ritos, ni cielos ni infiernos, ni siquiera que se fiara de su imaginación, de sus emociones o de su intuición, y mucho menos que creyera en la magia.
Y se quedó sola la razón razonando.
Y se murió de pena.
Pero no soltó ni una lágrima.

miedo

Mi madre me dijo una vez que cuando tienes miedo de algo, lo que más quieres es hacer que desaparezca, quieres que tu vida vuelva a ser como antes de descubrir que tenías miedo de algo. Quieres levantar un muro y vivir tu antigua vida detrás de él, pero nada sigue igual, no es tu antigua vida, es tu nueva vida rodeada por un muro. Tu elección no es volver a como eran las cosas antes, tu elección es esconderte o ir al fondo de aquello que te da miedo.

Literatura

Literatura, esa nueva y tiránica religión que se sitúa por encima del bien y del mal, y es indiferente al hombre, al placer, al dolor, a la moral, a la vida y a la muerte...

`^¨¨·"

gnosti te autvn,

nosce te ipsum…

miércoles, 13 de mayo de 2009

Metaliteratura

La Metaliteratura no existe :
Una famosa escritora española responde en una entrevista: "Tengo todo el cuerpo metido en la ficción". Me quedo helado, me pregunto por mi alma. La castiza respuesta es un episodio más del notable embrollo que han creado algunos críticos españoles —que han enmarañado aún más algunos periodistas— en torno a las relaciones entre realidad y ficción en la novela. Ahora a todos los que escriben les preguntan por esta cuestión, después se les pide que opinen sobre literatura y mercado y, finalmente, por supuesto, se les pregunta si la novela ha muerto. Desde hace unos días no hago más que responder, de forma ya casi mecánica, a estas tres cuestiones tan "trascendentales". He podido comprobar que, en mi caso, hay una cuarta pregunta esperándome en el fondo del corredor de la muerte (¿de la novela?). Es una pregunta añadida, a veces dicha en tono acusador: "¿De dónde le viene tanta afición por la metaliteratura?" Bien, vayamos por partes. La literatura no tiene ninguna relación con la realidad. Como decía Manganelli, la realidad es una palabra que encubre una intimidación moral del lenguaje. El concepto de realidad es una amenaza, pero no es un concepto. La literatura no tiene relación con la realidad como tal, es una realidad en sí misma. Para mí, la literatura tiene sus relaciones, su sentido, su coherencia. La literatura tiene una habitación propia en un lugar extraño, que ni siquiera sabemos si existe. Un viejo proyecto: escribir un libro que se titule La literatura sin domicilio.
Literatura y mercado. Se ha puesto de moda decir que el mercado tiene la culpa de todo. Sólo hasta cierto punto es cierto. Es verdad que, por ejemplo, un joven autor con ambiciones literarias lo tiene difícil, se le exigen resultados inmediatos. Es verdad que triunfa, de una forma obscena, la Novedad. Pero el culpable no es sólo el mercado. Los autores tienen mucho que ver con esto, la mayoría carece de ambición literaria. Esta ambición para mí consiste, entre otras cosas, en tratar de inventarte con tus libros un nuevo lector. La literatura, es obvio, se ha banalizado. Por otra parte, la ignorancia pública es hoy devastadora. ¿Círculo diabólico de la industria cultural? Pues sí, pero ha ocurrido siempre.
Ya decía Schopenhauer que hay en todas las épocas —suenan sus palabras como escritas ahora— "dos literaturas que caminan de una manera bastante independiente, la una respecto a la otra: una literatura verdadera y una puramente aparente. La primera se desarrolla hasta alcanzar la categoría de duradera. La otra, cultivada por gentes que se hacen pasar por escritores, va al galope a través del ruido y de los gritos de aquellos que la practican, y presenta cada año millares de obras en el mercado. Pero al cabo de unos años, uno se pregunta: ¿Dónde están? ¿Qué ha sido de su renombre tan rápido y ruidoso? Así es que puede calificarse a esta última como literatura pasajera y a la otra como literatura permanente".
Parece preocupante la situación para la literatura verdadera, pero no hay para tanto. Cierta clandestinidad forma parte de la propia naturaleza de la literatura, que está acostumbrada a las catacumbas, a ser subversiva, vanguardista, abusiva, excéntrica. Lo que sí existe últimamente es un problema nuevo. Lo señalaba hace poco Ricardo Piglia cuando, en entrevista con Ana Nuño, decía que no existe la metaliteratura y que esta es un cliché crítico que ha servido para enfrentar una tradición compleja de construcción de historias con una supuesta tradición de un tipo de narrativa "normal" que "todo el mundo entiende". Sin embargo, detrás de todo esto se esconde un conflicto más profundo, dice Piglia. De un lado, estaría el neopopulismo antiintelectual de la cultura de masas, con una serie amplia de escritores que se adaptan, que se someten a esa tentación antiintelectual y se presentan (para no asustar) como personas sencillas, que de ninguna manera deben ser vistas como intelectuales. Para entendernos: si quieres vender un libro no digas que estás en la línea de un Musil, un Walter Benjamin o un Claudio Magris. Si quieres vender, toma el aspecto normal de un Sardá (si este fuera escritor, pronto lo será) o de una ganadora del Planeta que escribe como si Madame Bovary y siglo y medio de sutiles proezas literarias no hubieran existido nunca.
En oposición a esto, ha aparecido una tradición que está resistiendo en interesantes catacumbas a la tentación de presentarse como antiintelectual y que —tal como sucede cuando alguien que escribe verdaderamente literatura se encuentra con otro que se dedica también a lo mismo— conversa sobre libros y se interroga acerca de cuestiones relacionadas con la realidad misma de la literatura, en busca siempre de nuevas formas que ayuden a encontrar la salida a tantas palabras gastadas y bovarys mal repetidas. En cuanto a la muerte de la novela, me viene ahora a la memoria un recuerdo universitario de John Updike, el de un día en el que los estudiantes le oyeron decir a un escritor invitado, John Hawkes: "Cuando quiero que un personaje vuele, únicamente digo: Voló." Al comentar esto, Updike dice que los novelistas —al igual que los dramaturgos neoclásicos, cautivos de las tres unidades— son prisioneros de convenciones que les impiden imaginar la salida. Pero que en realidad para hacer volar a la novela sólo es necesario que alguien se le acerque y diga: "Vuela".-

Enrique Vila-Matas

Cambiar el mundo

Trueques

Se intercambian objetos a diario. Ayer canjearon una batuta y una aguja de zapatero.

Y no pasó nada.

Pero el trueque de hoy cambiará el mundo…

martes, 12 de mayo de 2009

Licuando Sabotajes

Rompiendo lunas, lamiendo espejos, asaltando rejas, saliéndole al paso al deseo, disparando nucas, despeñando fantasmas, pateando recuerdos, abriendo ojos, cerrando pozos, cicatrizando tumbas, licuando sabotajes en tu espalda, bebiendo pueblos, lloviendo piedras, escribir tu nombre: Sergio

Entre la espada y la pared

" El espacio que queda entre la espada y la pared es exiguo. Si huyendo de la espada, retrocedo hasta la pared, el frío del muro me congela, si huyendo de la pared, trato de avanzar en sentido contrario, la espada se clava en mi garganta. Cualquier alternativa, pues que pretenda establecerse entre ellas, es falsa y como tal, la denuncio. Tanto el muro como la espada sólo pretenden mi aniquilación, mi muerte, por lo cual me resisto a elegir. Si la espada fuera más benigna que el muro, o la pared, menos lacerante que el filo de aquella, cabría la posibilidad de decidirse, pero cualquiera que las observe, comprenderá enseguida que sus diferencias son sólo superficiales. Sé que tampoco es posible dilatar mi muerte tratando de vivir en el corto espacio que media entre la pared y la espada. No sólo el aire se ha enrarecido, está lleno de gases y de partículas venenosas: además, la espada me produce pequeños cortes 'que yo disimulo por pudor' y el frío de la pared congestiona mis pulmones.... Si consiguiera escurrirme, la espada y el muro quedarían enfrentados, pero su poder, faltando yo entre ambos, habría disminuido tanto que posiblemente el muro se derrumbara y la espada enmoheciera. Pero no existe ningún resquicio por el cual pueda huir, y cuando consigo engañar a la espada, la pared se agiganta, y si me separo de la pared, la espada avanza. He procurado distraer la atención de la espada proponiéndole juegos, pero es muy astuta, y cuando deja de apuntar a mi garganta, es porque dirige su filo hacia mi corazón. En cuanto al muro, es verdad que a veces olvido que se trata de una pared de hielo y cansado, busco apoyo en él: no bien lo hago, un escalofrío mortal me recuerda su naturaleza. He vivido así los últimos meses. No sé por cuánto tiempo aún podré evitar el muro, la espada. El espacio es cada vez más estrecho y mis fuerzas se agotan. Me es indiferente mi destino: si moriré de una congestión o me desangraré a causa de una herida, esto no me preocupa. Pero denuncio definitivamente que entre la espada y la pared no existe lugar donde vivir. "

Cristina Peri Rossi
El museo de los esfuerzos inútiles

Mi hogar


Magilla Gorilla

La bien pagá...

'LA BIEN PAGÁ'

Na te debo
Na te pido,
Me voy de tu vera
Olvídame ya,
Si has pagado
Con oro
Mis carnes morenas
No maldigas payo
Que estamos en paz.
No te quiero
No me quieras,
Si to me lo diste
Yo na te pedí.
No me eches en cara
Que to lo perdiste
También a tu vera
Yo to lo perdí.
 
Bien pagá
Me llaman la bien pagá
Porque mis besos cobré
Y a ti me supe dar
Por un puñao de parné
Bien pagá, bien pagá,
Bien pagá fue esta mujer.
 
No te engaño
Quiero a otro
No creas por eso
Que te traicioné.
No caí en sus brazos
Me dio solo un beso,
El único beso
Que yo no cobré.
Na te pido
Na me llevo
Entre estas paredes
Dejo sepultás
Penas y alegrías
Que te di y me diste y
Esas joyas que ahora
Otras lucirán…

Martirio y Chano Domínguez

A-copla-dos

Ayer

Viendo rodar el circulito del vista (puto vista, para entendernos) recuerdo al pobre Camilo Sesto rodando como una noria, la cacerola de la ola de mi infancia rodando hasta la purita vomitona, los radios rodantes de mi bici cuando me ostié contra la gravilla, Sergio rodando mil veces sobre sí mismo antes de abrirse la cabeza contra la finca, la habitación rodante, circundante, desplomante de la adolescencia cuando te pasabas con los cubatas (que era más o menos siempre), los frisbis de los dementes en la playa, siempre rodantes, la rueda de la Fortuna, rodante…

Y, de repente un punto de luz, fijo e inmóvil, en el que reparas, se detiene, lo observas, lo reconoces, vas hacia él, lo interpelas: - ¿Quién coño eres? y ¿Qué haces aquí, en mi mundo rodante?

el futuro no existe, recuérdalo… ayer