1921
domingo, 31 de mayo de 2009
La Poesía
1921
viernes, 29 de mayo de 2009
Muchacha generosa y valiente
Conozco a una muchacha generosa y valiente, siempre resuelta a sacrificarse, a perderlo todo, aún la vida, y luego a recapacitar, a recuperar parte de lo que dio con amplitud, a exaltar su ejemplo, a reprochar la flaqueza del próximo, a cobrar hasta el último centavo.
Bioy Casares
Infierno
Una vez cada cien mil años los demonios autorizan ochenta suicidios en el infierno. Nadie sabe quiénes serán los elegidos, y todos los habitantes bullen en adulación para los torturadores, intrigas y mala fe entre los torturados. El sector radical de los ángeles ha hecho pública su protesta a fin de que Dios, en Su Infinita Bondad, presione a los demonios. Porque no está bien que a la tortura de la infinitud se añada el castigo mediante la esperanza.
Por: José Emilio Pacheco
AHORA
Ahora que nos besamos tan despacio,
jueves, 28 de mayo de 2009
Novia
Una novia para Dani
Capítulo I
Bien, Dani es mi muy mejor amigo heterosexual y ya sin carácter interino aunque volviera Pedrito (que siempre fue mi único amigo heterosexual, porque gays ya tengo y Míchel se pondría celosísimo y le arañaría vivo); así pues, Dani me pide un “encarguito” algo especial: tengo que buscarle a la novia ideal, a la novia perfecta a partir de unas pocas premisas (que os las iré contando) y aquí empieza mi “trabajo”:
¿Cómo la encuentro?
a) ¿Internet?
b) ¿Agencia?
c) ¿El “boca a boca?
d) ¿Encuesta-cuestionario?
e) ¿Páginas amarillas?
f) ¿Anuncios de contactos?
g) En una biblioteca, cine, teatro, museo, Ciudad de las Artes y las ciencias, Hemisféric…
h) Se admiten sugerencias...
Continuará…
Alecto
AMISTAD
Haec igitur lex in amicitia sanciatur, ut neque rogemus res turpes, nec faciamus rogati. Turpis enim excusatio est et minime accipienda, cum in ceteris peccatis, tum si quis contra rem publicam se amici causa fecisse fateatur. Etenim, eo loco, Fanni et Scaevola, locati sumus, ut nos longe prospicere oporteat futuros casus rei publicae.
“Una ley para la amistad no pedir ni acceder a cosas ilícitas”
La amistad perfecta es la de los hombres buenos y la de los que se unen por la virtud. En efecto, éstos se desean mutuamente un bien semejante en la medida en que son buenos, y son buenos en sí mismos. Pero la cima de la amistad es querer el bien de los amigos por sí mismos, porque esta disposición es esencial, no accidental. Una amistad de esta clase se mantiene en tanto que los amigos son buenos, y la virtud es estable. Además, cada uno de los amigos es bueno a la vez de una manera absoluta y en relación con su amigo, porque los buenos lo son absolutamente hablando, y además útiles para sus amigos. Lo mismo sucede con el placer: los buenos son agradables de un modo absoluto y agradables los unos a los otros. Como cada uno halla su placer en los actos que le convienen, o actos semejantes, los buenos [realizan actos] idénticos o semejantes.
Por consiguiente, esta amistad es duradera. Contiene en sí misma todas las condiciones de la amistad, ya que toda amistad se funda sobre el bien o sobre el placer, ya absolutamente, ya con relación al amigo y según una cierta semejanza. Todas estas condiciones existen en la amistad tal como la acabamos de describir, y se deben a la naturaleza misma de los amigos, semejantes en este punto como en los otros, porque lo que es bueno absolutamente es también agradable absolutamente. Esto es pues lo más amable, y la amistad entre tales amigos es la más elevada y la mejor.
Es natural que estas amistades sean raras, porque los hombres así son poco numerosos. Además es necesario [consagrarle] tiempo y tener una vida en común: según el proverbio, no es posible conocerse los unos a los otros antes de haber consumido en común muchas medidas de sal. Por consiguiente, no hay que aceptar a uno [como amigo] ni unirse a él antes de haber comprobado por ambas partes que es digno de confianza y de amistad. Los que precipitadamente se dan muestras de amistad, quieren ser amigos, pero no lo son realmente, a menos que sean también amables y que lo sepan. El deseo de amistad nace en seguida, pero no ocurre lo mismo con la amistad. Esta, para ser perfecta, necesita tiempo y otras condiciones, nace de todo esto y de las cualidades semejantes que deben poseer los amigos.
AMISTAD
En muy contadas ocasiones nos es dado encontrar a un maestro, a un amigo, en quien vida y pensamiento formen una unidad tan estrecha Cuando el hallazgo de una tal personalidad tiene lugar, algunos afortunados gozan de la ocasión de aprender, simultáneamente, a pensar y a vivir: a pensar con seriedad su vida y a vivir con intensidad su pensamiento.
Algunos llegamos a comprender que la pasión y el raciocinio, a veces, felizmente, se dan la mano, y nos procuran el ejemplo de un ser que medita, llora, y ríe, con la misma energía, e incluso, en ciertas ocasiones, con la misma inexorable necesidad…
Alecto
miércoles, 27 de mayo de 2009
Filtros
Filtros
El mundo está lleno de filtros que desaparecen por su utilidad.
Ejemplo son los filtros nasales detectores de mutación,
de borrego a lobo de lobo a carroña y un velo.
Filtros de andares por escombros,
filtro vítreo yugular por las hambres mediáticas,
de los extractores de errores al momento de decir
y las vocales huyeron al baño al corro nefrítico
con los silencios dejados morir.
También los filtros de fuel que no quema ni mezclado en la barra,
filtros de ilícito nudillo,
de tribu muerta en las aceras un joven.
Filtro cilicio, en lo obtuso del desafío
al despliegue de satélites dermis en fuga
y filtros de mirón que roba el aire.
Filtros de corbatas pendientes de utopía y peineta,
en fin, el mundo de filtros está lleno,
si desaparecen, andaremos hacia atrás sin ensayo,
narices en la espalda y pérdida del tacto pezón invertido,
un ojo sin pestañas ni criterio,
pidiendo a pedos que lo guíen.
martes, 26 de mayo de 2009
De qué manera se existe...
La existencia, ¿qué importa? Existo de la mejor forma que
puedo
Ian Curtis
De qué manera se existe.
Agarrado a un péndulo
inhalar aire automático
partículas a empujones nos acercan,
sueldan sin salir de los cuerpos,
se puede salir del cuerpo y volver...
De qué manera se existe.
Un corazón es una feria de muestras vacía,
una mierda que ni siquiera huele,
unos tacones que no suenan, disparos,
la muerte de una transmisión
se queda entre las paredes del hueso.
De qué manera se existe.
Al beber esto de todo y algún torpe pegado al oído,
si tu vida es una mierda y la mía también,
esta en las pieles, en los tornos,
en los volantes y en las pantallas
gigantes de las miradas.
De que manera se existe.
Inventando un pasado,
gracias por la parte que me toca,
mirando puertas con las marcas
y riéndose de Mr. Hyde
ahora loco antes normal.
De que manera se existe.
No prometer ni estar agradecido,
mis tus palabras no valen lo mismo
sencillamente no valen,
hacer el amor a los hechos
te devuelve el cuerpo.
De qué manera se existe.
No saber nadar en un plato con comida
no saber nadar en un plato sin comida,
hablar con la boca llena de cordones umbilicales,
cambiar sexo por cables por imágenes
y verse el rostro en un cromo
álbum de alguna imaginación sin niño.
De qué manera se existe.
Alguien dijo ser mejor,
Nadie, que es el domino
grande la posee y es poseído
por si mismo hasta que cae
al charco de todos.
De qué manera se existe.
La confusión huele bien,
a pan a perfume y droga
a sexo a dinero a verdad
a divino a gratuito,
algo se quema…
De qué manera se existe.
En la literatura, cabeza de pescado
si la chupas te descubre algo.
En la soledad del adicto
que se descose y se zurce
muere sin saber,
o vive sin saber como el que no lo es.
De que manera se existe.
Abrazado al amor con miedo terrible
al entenderlo comprobarlo
tocarlo, sin huir, cada día.
El amor no es como nos han contado,
es diferente, sin bibliografía,
sin aceite ni freno motor,
no se mide,
no se prueba,
se cree o no se cree,
es la manera de existir.
Sergio Marín
Leer y escribir... un placer
A pesar de ser sometido a varias operaciones, Borges perdió paulatinamente la visión del ojo derecho,lo que forzó (y estropeó al fin)la visión del izquierdo. Los especialistas lo obligaron a dejar de leer y escribir ya en 1.955. El mundo se volvió cada día más gris; los colores fueron desapareciendo uno a uno, con excepción del persistente amarillo. Para un hombre acostumbrado a usar una caligrafía minúscula, aquellas limitaciones fueron radicales. Tuvo que aprender un nuevo oficio, el de dictar. El escritor se convirtió en dictador. (Revertía, así, a la función que el padre había ejercido cuando él era un niño).
Aprendió penosamente a ensayar cada verso en la cabeza. Cuando tenía el texto entero en la memoria, se lo dictaba a la madre y entonces ésta se lo leía y releía (con puntuación y todo) hasta que él quedara satisfecho. Pronto, amigos y parientes comenzaron a ayudar a la madre en la tarea de amanuenses de este amable pero exigente dictador. Borges les enseñó a leer en los distintos idiomas que él poseía: algunos de esos amanuenses no dominaban las lenguas que leían y apenas sabían cómo pronunciarlas. Pero la paciencia infinita y la infinita minuciosidad de Borges suplían las deficiencias. Muchos de los textos, por otra parte, se los sabía de memoria y acompañaba su lectura (relectura, para él) con una suerte de doblaje entre dientes. Poco a poco, una verdadera escuela de lectores, traductores y secretarios empezó a reunirse en torno de él. Para agradecerles el don del tiempo que le hacían, Borges a veces incluía el nombre de estos queridos amigos como coautores de su obra.
Su vagina...
André Brink
-Antes de olvidarte-
Amor y verdad
Creo que el amor es un procedimiento de la verdad; entonces, es una condición natural para la filosofía. (Reconozco cuatro tipos de procedimientos de la verdad: la ciencia, el arte, la política y el amor.) En el amor podemos rastrear todas las características de un procedimiento de la verdad: comienza con un acontecimiento, el encuentro entre dos personas. Después debemos encontrar la forma y las consecuencias de este encuentro, debemos encontrar un nuevo lenguaje. ¿Por qué la verdad? Porque el amor es, en mi opinión, la invención de la verdad acerca de la diferencia. Naturalmente, es la diferencia entre dos individuos, la diferencia absoluta entre la posición masculina y la femenina. Como dijo una vez Lacan, la relación sexual no existe. Hay una ilusión en la pura libertad sexual: la ilusión de que allí podemos encontrar una experiencia de conexión con el otro. Entonces, se compromete con la repetición y no con la creación. ¿Qué es la verdad acerca de la diferencia? Es la experiencia de la diferencia mediante la construcción de un nuevo punto de vista sobre el mundo mismo. Es una nueva experiencia del mundo desde el punto de vista de los Dos.
El amor no es una suerte de negociación entre dos individuos. Es la creación de un nuevo punto de vista sobre el mundo mismo: el punto de vista de los Dos. El amor es el ejercicio de la diferencia en relación con el desarrollo de la vida misma. Es, pues, la experiencia del mundo no desde el punto de vista del Uno –individual– sino desde el punto de vista de los Dos, no desde el ángulo de la identidad sino desde el ángulo de la diferencia. En este sentido, es el principio de una idea poderosa que puede devenir, finalmente, en una idea política. Que es posible construir una experiencia colectiva del mundo. Y el comienzo de esta experiencia colectiva es la experiencia de los Dos. El amor puede ser visto, en este sentido, como el principio de la política.
Donde faltaban plumas puso valor...
quiso ascender, tener la libertad por nido.
Quiso olvidar que el hombre se aleja encadenado.
Donde faltaban plumas puso valor…
Y olvido.
Miguel Hernández. Vuelo
lunes, 25 de mayo de 2009
Libertad
Una buena parte de la libertad es tener nuestras
propias imágenes y no las que están circulando
Alain Badiou
El anarquismo-deseante
“La equivocación de la filosofía consiste en presuponer en nosotros una buena voluntad del pensar, un deseo, un amor natural por lo verdadero. Por eso la filosofía sólo llega a verdades abstractas que no comprometen a nadie y no trastornan nada”
Gilles Deleuze : Proust y los signos.
Deleuze y Guattari lo llevaban más allá afirmando que era necesaria una desorganización del cuerpo, es decir, la creación, en lo posible, de un cuerpo sin órganos -sin codificaciones, sin verdades- para poder dar rienda suelta al deseo...
–a.k.a. voluntad de poder.
martes, 19 de mayo de 2009
Huida hacia delante
La nada anonada, esto es, nos hace remitirnos al ente en total y .... o huir de la mortífera luz hacia la paz y seguridad de una nueva era de tinieblas." ... ser comprendida hacia atrás, pero únicamente puede ser vivida hacia delante." ...
M. Heidegger
La Huida de regreso, la vuelta a casa
Volver a casa: un regreso incierto, no sólo por las tentaciones externas (hay cíclopes, circes, sirenas...) sino por la confusión interior, la desmemoria, la pérdida de referentes. No hay caminos, ni metros, ni autobuses que orienten el retorno.
Tampoco hay ayuda…
Sólo un nombre… Penélope…
HOMBRE.- ¿Cuál es tu nombre?
MUJER.- No sé. ¿Cómo te gustaría llamarme?
HOMBRE.- ¿Penélope?
MUJER.- ¿Sabes? Acabo de acordarme. Creo que me llamo Penélope.
HOMBRE.- Yo me llamo Ulises.
MUJER.- Bienvenido a casa, Ulises. Te estaba esperando.
Sobre el Amor
“Sólo existe el amor. Las otras cosas nobles apenas sirven para dignificarlo....Algunos hombres jamás lo encuentran. Para otros es apenas una estrella fugaz que ilumina un año, un mes, una semana o un día en sus vidas. Pero ese destello efímero da significado a la existencia toda. Bienaventurado el que puede sentir en su carne y en su espíritu el fuego de esa chispa”...
A. Dolina
Tratado sobre la huida
La huida inútil
(…) Pero hay alguna señal de disidencia. Las paredes del bar, son de cartón. Quiere decir que por ahí nuestras cárceles no son tan rígidas como parece sino que es nuestro propio condicionamiento el que las hace rígidas. Así que, basta un mínimo esfuerzo para derribar paredes de cartón si es que uno se da cuenta que es posible hacerlo. Eso es una señal positiva. Pero lo que sucede con algunas personas es que huyen de un lugar para caer en otro lugar que es igual a ese. Es decir que ha sido una huida inútil, aunque también es posible que el camino de la huida sea también una forma de realización, un camino purificador en el que vale la pena huir aunque uno sepa que siempre habrá nuevas paredes para derribar, nuevas paredes para contener…
Dolina
Bar del infierno
viernes, 15 de mayo de 2009
El paraíso era un autobús
" Pasaron otoños, primaveras, inviernos. A veces llovía y el viento aplastaba las gotas de lluvia contra los cristales del autobús, difuminando el paisaje urbano. Entonces, él imaginaba que el autobús era la casa de los dos. Había hecho unas divisiones imaginarias para colocar la cocina, el dormitorio de ellos, el cuarto de baño…
Él imaginaba una vida feliz: ellos vivían en el autobús, que no paraba de dar vueltas alrededor de la ciudad, y la lluvia o la niebla los protegía de las miradas de los de afuera. No había navidades, ni veranos, ni semanas santas. Todo el tiempo llovía y ellos viajaban solos, eternamente, sin saber nada de sí mismos. Abrazados. "
Juan José Millás
El paraíso era un autobús
Valientes y cobardes
¿Por qué nos atraen los antihéroes? Los perdedores absolutos que se regodean en la derrota. Los que asumen que no tienen nada bonito que aportar, a veces ni un bonito cadáver. Los que se rinden y lo cantan a los cuatro vientos. Los que ni sufren ya por ser la mierda que son. Los que no se avergüenzan, eso sí, de ser esa mierda. Sólo víctimas de sí mismos, que apuestan por el "cuanto peor, mejor". Los que no se quieren morir un poquito cada día, sino de golpe, o a golpes.
Nadie quiere ser Ben en Leaving Las Vegas, pero atrae... Nadie quiere tragedias en su vida, pero en el fondo, muchos nos sentimos identificados. Nadie admira a los que dejan de luchar, son proscritos de la sociedad, y quizás en el fondo nos dan envidia. Al fin y al cabo se liberaron de la pesada carga de tener que aguantarse 24 horas al día.
Hay que ser muy valiente para ser del todo cobardes…
"Flores en la basura"
Ofréceme una vida sin demonio ni alucinaciones
José Hierro
Cae el sol
"Perdóname. No volverá a ocurrir.
Ahora quisiera
meditar,
recogerme, olvidar: ser
hoja de olvido y soledad.
Hubiera sido necesario el viento
que esparce las escamas del otoño con rumor y color.
Hubiera sido necesario el viento.
Hablo con humildad,
con la desilusión, la gratitud
de quien vivió de la limosna de la vida.
Con la tristeza de quien busca
una pobre verdad en que apoyarse y descansar.
La limosna fue hermosa -seres, sueños, sucesos, amor-,
don gratuito, porque nada merecí.
¡Y la verdad! ¡Y la verdad!
Buscada a golpes, en los seres,
hiriéndolos e hiriéndome;
hurgada en las palabras;
cavada en lo profundo de los hechos
-mínimos, gigantescos, qué más da:
después de todo, nadie sabe
qué es lo pequeño y qué lo enorme;
grande puede llamarse a una cereza
( "hoy se caen solas las cerezas",
me dijeron un día, y yo sé por qué fue),
pequeño puede ser un monte,
el universo y el amor.
Se me había olvidado algo
que había sucedido. Algo de lo que yo me arrepentía
o, tal vez, me jactaba. Algo que debió ser de otra manera.
Algo que era importante
porque pertenecía a mi vida: era mi vida.
( Perdóname si considero importante mi vida:
es todo lo que tengo, lo que tuve;
hace ya mucho tiempo, yo la habría vivido
a oscuras, sin lengua, sin oídos, sin manos,
colgado en el vacío,
sin esperanza.)
Pero se me ha borrado
la historia ( la nostalgia )
y no tengo proyectos
para mañana, ni siquiera creo
que exista ese mañana ( la esperanza ).
Ando por el presente y no vivo el presente
( la plenitud en el dolor y la alegría ).
Parezco un desterrado
que ha olvidado hasta el nombre de su patria,
su situación precisa, los caminos
que conducen a ella.
Perdóname que necesite
averiguar su sitio exacto.
Y cuando sepa dónde la perdí,
quiero ofrecerte mi destierro, lo que vale
tanto como la vida para mí, que es su sentido.
Y entonces, triste, pero firme,
perdóname, te ofreceré una vida
ya sin demonio ni alucinaciones. "
jueves, 14 de mayo de 2009
Víctimas
Odio a los que van de víctimas, a los que se regocijan en la autocompasión, a las víctimas-verdugo que vomitan bilis de culpa, que "te" culpan de su "desgracia" que culpan al mundo, al fatum, a una conjura cósmica (Justicia cósmica!! pedía una amiga mía cuando descubrió que su marido le pagó las tetas a una "amiga" Venezolana de 24 años...)
en fin, hoy jugaremos a Quiero a los que... y licuando culpas
mami, ve tomando nota porque a pesar de todo, te quiero
No es no...
En la época del Ni, hay un No.....
NO
Hugo Filkenstein.
No es no y hay una sola manera de decirlo.
No.
Sin admiración, ni interrogantes, ni puntos suspensivos.
No se dice de una sola manera.
Es corto, rápido, monocorde, sobrio, escueto.
No.
Se dice una sola vez, No.
Con la misma entonación, No.
Como un disco rayado No.
Un No que necesita de una larga caminata o una reflexión en el jardín, no es No.
Un no que necesita explicaciones y justificaciones no es No.
No tiene la brevedad de un segundo.
Es un no, para el otro porque ya fue para uno mismo.
No es No, aquí y muy lejos de aquí.
No no deja puertas abiertas ni entrampa con esperanzas, ni puede dejar de ser No, aunque el otro y el mundo se pongan patas para arriba.
No es el último acto de dignidad.
No es el fin de un libro, sin más capítulos ni segundas partes. No no se dice por carta, ni se dice con silencios, ni en voz baja, ni gritando, ni con la cabeza gacha, ni mirando hacia otro lado, ni con símbolos devueltos; ni con pena y menos aún con satisfacción.
No es No, porque No.
Cuando el no es No, se mira a los ojos y el no se descuelga naturalmente de los labios.
La voz del No no es trémula ni vacilante, ni agresiva, no deja duda alguna.
Ese No no es una negación del pasado, es una corrección del futuro.
Y sólo quien sabe decir No puede decir sí.
Fracaso
La razón
Y se murió de pena.
miedo
Literatura
miércoles, 13 de mayo de 2009
Metaliteratura
La Metaliteratura no existe :
Una famosa escritora española responde en una entrevista: "Tengo todo el cuerpo metido en la ficción". Me quedo helado, me pregunto por mi alma. La castiza respuesta es un episodio más del notable embrollo que han creado algunos críticos españoles —que han enmarañado aún más algunos periodistas— en torno a las relaciones entre realidad y ficción en la novela. Ahora a todos los que escriben les preguntan por esta cuestión, después se les pide que opinen sobre literatura y mercado y, finalmente, por supuesto, se les pregunta si la novela ha muerto. Desde hace unos días no hago más que responder, de forma ya casi mecánica, a estas tres cuestiones tan "trascendentales". He podido comprobar que, en mi caso, hay una cuarta pregunta esperándome en el fondo del corredor de la muerte (¿de la novela?). Es una pregunta añadida, a veces dicha en tono acusador: "¿De dónde le viene tanta afición por la metaliteratura?" Bien, vayamos por partes. La literatura no tiene ninguna relación con la realidad. Como decía Manganelli, la realidad es una palabra que encubre una intimidación moral del lenguaje. El concepto de realidad es una amenaza, pero no es un concepto. La literatura no tiene relación con la realidad como tal, es una realidad en sí misma. Para mí, la literatura tiene sus relaciones, su sentido, su coherencia. La literatura tiene una habitación propia en un lugar extraño, que ni siquiera sabemos si existe. Un viejo proyecto: escribir un libro que se titule La literatura sin domicilio.
Literatura y mercado. Se ha puesto de moda decir que el mercado tiene la culpa de todo. Sólo hasta cierto punto es cierto. Es verdad que, por ejemplo, un joven autor con ambiciones literarias lo tiene difícil, se le exigen resultados inmediatos. Es verdad que triunfa, de una forma obscena, la Novedad. Pero el culpable no es sólo el mercado. Los autores tienen mucho que ver con esto, la mayoría carece de ambición literaria. Esta ambición para mí consiste, entre otras cosas, en tratar de inventarte con tus libros un nuevo lector. La literatura, es obvio, se ha banalizado. Por otra parte, la ignorancia pública es hoy devastadora. ¿Círculo diabólico de la industria cultural? Pues sí, pero ha ocurrido siempre.
Ya decía Schopenhauer que hay en todas las épocas —suenan sus palabras como escritas ahora— "dos literaturas que caminan de una manera bastante independiente, la una respecto a la otra: una literatura verdadera y una puramente aparente. La primera se desarrolla hasta alcanzar la categoría de duradera. La otra, cultivada por gentes que se hacen pasar por escritores, va al galope a través del ruido y de los gritos de aquellos que la practican, y presenta cada año millares de obras en el mercado. Pero al cabo de unos años, uno se pregunta: ¿Dónde están? ¿Qué ha sido de su renombre tan rápido y ruidoso? Así es que puede calificarse a esta última como literatura pasajera y a la otra como literatura permanente".
Parece preocupante la situación para la literatura verdadera, pero no hay para tanto. Cierta clandestinidad forma parte de la propia naturaleza de la literatura, que está acostumbrada a las catacumbas, a ser subversiva, vanguardista, abusiva, excéntrica. Lo que sí existe últimamente es un problema nuevo. Lo señalaba hace poco Ricardo Piglia cuando, en entrevista con Ana Nuño, decía que no existe la metaliteratura y que esta es un cliché crítico que ha servido para enfrentar una tradición compleja de construcción de historias con una supuesta tradición de un tipo de narrativa "normal" que "todo el mundo entiende". Sin embargo, detrás de todo esto se esconde un conflicto más profundo, dice Piglia. De un lado, estaría el neopopulismo antiintelectual de la cultura de masas, con una serie amplia de escritores que se adaptan, que se someten a esa tentación antiintelectual y se presentan (para no asustar) como personas sencillas, que de ninguna manera deben ser vistas como intelectuales. Para entendernos: si quieres vender un libro no digas que estás en la línea de un Musil, un Walter Benjamin o un Claudio Magris. Si quieres vender, toma el aspecto normal de un Sardá (si este fuera escritor, pronto lo será) o de una ganadora del Planeta que escribe como si Madame Bovary y siglo y medio de sutiles proezas literarias no hubieran existido nunca.
En oposición a esto, ha aparecido una tradición que está resistiendo en interesantes catacumbas a la tentación de presentarse como antiintelectual y que —tal como sucede cuando alguien que escribe verdaderamente literatura se encuentra con otro que se dedica también a lo mismo— conversa sobre libros y se interroga acerca de cuestiones relacionadas con la realidad misma de la literatura, en busca siempre de nuevas formas que ayuden a encontrar la salida a tantas palabras gastadas y bovarys mal repetidas. En cuanto a la muerte de la novela, me viene ahora a la memoria un recuerdo universitario de John Updike, el de un día en el que los estudiantes le oyeron decir a un escritor invitado, John Hawkes: "Cuando quiero que un personaje vuele, únicamente digo: Voló." Al comentar esto, Updike dice que los novelistas —al igual que los dramaturgos neoclásicos, cautivos de las tres unidades— son prisioneros de convenciones que les impiden imaginar la salida. Pero que en realidad para hacer volar a la novela sólo es necesario que alguien se le acerque y diga: "Vuela".-
Enrique Vila-Matas
Cambiar el mundo
Trueques
Se intercambian objetos a diario. Ayer canjearon una batuta y una aguja de zapatero.
Y no pasó nada.
Pero el trueque de hoy cambiará el mundo…
martes, 12 de mayo de 2009
Licuando Sabotajes
Entre la espada y la pared
Cristina Peri Rossi
El museo de los esfuerzos inútiles
La bien pagá...
'LA BIEN PAGÁ'![]()
Na te deboNa te pido,Me voy de tu veraOlvídame ya,Si has pagadoCon oroMis carnes morenasNo maldigas payoQue estamos en paz.No te quieroNo me quieras,Si to me lo disteYo na te pedí.No me eches en caraQue to lo perdisteTambién a tu veraYo to lo perdí. Bien pagáMe llaman la bien pagáPorque mis besos cobréY a ti me supe darPor un puñao de parnéBien pagá, bien pagá,Bien pagá fue esta mujer. No te engañoQuiero a otroNo creas por esoQue te traicioné.No caí en sus brazosMe dio solo un beso,El único besoQue yo no cobré.Na te pidoNa me llevoEntre estas paredesDejo sepultásPenas y alegríasQue te di y me diste yEsas joyas que ahoraOtras lucirán… Martirio y Chano Domínguez
A-copla-dos
Ayer
Y, de repente un punto de luz, fijo e inmóvil, en el que reparas, se detiene, lo observas, lo reconoces, vas hacia él, lo interpelas: - ¿Quién coño eres? y ¿Qué haces aquí, en mi mundo rodante?
el futuro no existe, recuérdalo… ayer







