De qué manera se existe
La existencia, ¿qué importa? Existo de la mejor forma que
puedo
Ian Curtis
De qué manera se existe.
Agarrado a un péndulo
inhalar aire automático
partículas a empujones nos acercan,
sueldan sin salir de los cuerpos,
se puede salir del cuerpo y volver...
De qué manera se existe.
Un corazón es una feria de muestras vacía,
una mierda que ni siquiera huele,
unos tacones que no suenan, disparos,
la muerte de una transmisión
se queda entre las paredes del hueso.
De qué manera se existe.
Al beber esto de todo y algún torpe pegado al oído,
si tu vida es una mierda y la mía también,
esta en las pieles, en los tornos,
en los volantes y en las pantallas
gigantes de las miradas.
De que manera se existe.
Inventando un pasado,
gracias por la parte que me toca,
mirando puertas con las marcas
y riéndose de Mr. Hyde
ahora loco antes normal.
De que manera se existe.
No prometer ni estar agradecido,
mis tus palabras no valen lo mismo
sencillamente no valen,
hacer el amor a los hechos
te devuelve el cuerpo.
De qué manera se existe.
No saber nadar en un plato con comida
no saber nadar en un plato sin comida,
hablar con la boca llena de cordones umbilicales,
cambiar sexo por cables por imágenes
y verse el rostro en un cromo
álbum de alguna imaginación sin niño.
De qué manera se existe.
Alguien dijo ser mejor,
Nadie, que es el domino
grande la posee y es poseído
por si mismo hasta que cae
al charco de todos.
De qué manera se existe.
La confusión huele bien,
a pan a perfume y droga
a sexo a dinero a verdad
a divino a gratuito,
algo se quema…
De qué manera se existe.
En la literatura, cabeza de pescado
si la chupas te descubre algo.
En la soledad del adicto
que se descose y se zurce
muere sin saber,
o vive sin saber como el que no lo es.
De que manera se existe.
Abrazado al amor con miedo terrible
al entenderlo comprobarlo
tocarlo, sin huir, cada día.
El amor no es como nos han contado,
es diferente, sin bibliografía,
sin aceite ni freno motor,
no se mide,
no se prueba,
se cree o no se cree,
es la manera de existir.
Sergio Marín
martes, 26 de mayo de 2009
Leer y escribir... un placer
A pesar de ser sometido a varias operaciones, Borges perdió paulatinamente la visión del ojo derecho,lo que forzó (y estropeó al fin)la visión del izquierdo. Los especialistas lo obligaron a dejar de leer y escribir ya en 1.955. El mundo se volvió cada día más gris; los colores fueron desapareciendo uno a uno, con excepción del persistente amarillo. Para un hombre acostumbrado a usar una caligrafía minúscula, aquellas limitaciones fueron radicales. Tuvo que aprender un nuevo oficio, el de dictar. El escritor se convirtió en dictador. (Revertía, así, a la función que el padre había ejercido cuando él era un niño).
Aprendió penosamente a ensayar cada verso en la cabeza. Cuando tenía el texto entero en la memoria, se lo dictaba a la madre y entonces ésta se lo leía y releía (con puntuación y todo) hasta que él quedara satisfecho. Pronto, amigos y parientes comenzaron a ayudar a la madre en la tarea de amanuenses de este amable pero exigente dictador. Borges les enseñó a leer en los distintos idiomas que él poseía: algunos de esos amanuenses no dominaban las lenguas que leían y apenas sabían cómo pronunciarlas. Pero la paciencia infinita y la infinita minuciosidad de Borges suplían las deficiencias. Muchos de los textos, por otra parte, se los sabía de memoria y acompañaba su lectura (relectura, para él) con una suerte de doblaje entre dientes. Poco a poco, una verdadera escuela de lectores, traductores y secretarios empezó a reunirse en torno de él. Para agradecerles el don del tiempo que le hacían, Borges a veces incluía el nombre de estos queridos amigos como coautores de su obra.
Párrafo extractado del libro "Jorge Luis Borges, Ficcionario - Una antología de sus textos"; editado por Emir Rodríguez Monegal; colección Tierra Firme; editorial Fondo de Cultura Económica; México; 1.981.
Su vagina...
" Su vagina era como un gran hongo exótico pinchado en un árbol, una pequeña cúpula de placer como nunca he visto, donde el sagrado río fluye hacia un mar sin mareas. Sin mareas. Sus movimientos eran espasmódicos, un flujo y reflujo que podía llevarte muy lejos, hasta donde antes te habías lanzado, salvaje y triunfalmente, a una playa barrida por el viento sin final. "
André Brink
-Antes de olvidarte-
André Brink
-Antes de olvidarte-
Amor y verdad
¿De qué hablamos cuando hablamos de amor?
Creo que el amor es un procedimiento de la verdad; entonces, es una condición natural para la filosofía. (Reconozco cuatro tipos de procedimientos de la verdad: la ciencia, el arte, la política y el amor.) En el amor podemos rastrear todas las características de un procedimiento de la verdad: comienza con un acontecimiento, el encuentro entre dos personas. Después debemos encontrar la forma y las consecuencias de este encuentro, debemos encontrar un nuevo lenguaje. ¿Por qué la verdad? Porque el amor es, en mi opinión, la invención de la verdad acerca de la diferencia. Naturalmente, es la diferencia entre dos individuos, la diferencia absoluta entre la posición masculina y la femenina. Como dijo una vez Lacan, la relación sexual no existe. Hay una ilusión en la pura libertad sexual: la ilusión de que allí podemos encontrar una experiencia de conexión con el otro. Entonces, se compromete con la repetición y no con la creación. ¿Qué es la verdad acerca de la diferencia? Es la experiencia de la diferencia mediante la construcción de un nuevo punto de vista sobre el mundo mismo. Es una nueva experiencia del mundo desde el punto de vista de los Dos.
El amor no es una suerte de negociación entre dos individuos. Es la creación de un nuevo punto de vista sobre el mundo mismo: el punto de vista de los Dos. El amor es el ejercicio de la diferencia en relación con el desarrollo de la vida misma. Es, pues, la experiencia del mundo no desde el punto de vista del Uno –individual– sino desde el punto de vista de los Dos, no desde el ángulo de la identidad sino desde el ángulo de la diferencia. En este sentido, es el principio de una idea poderosa que puede devenir, finalmente, en una idea política. Que es posible construir una experiencia colectiva del mundo. Y el comienzo de esta experiencia colectiva es la experiencia de los Dos. El amor puede ser visto, en este sentido, como el principio de la política.
Creo que el amor es un procedimiento de la verdad; entonces, es una condición natural para la filosofía. (Reconozco cuatro tipos de procedimientos de la verdad: la ciencia, el arte, la política y el amor.) En el amor podemos rastrear todas las características de un procedimiento de la verdad: comienza con un acontecimiento, el encuentro entre dos personas. Después debemos encontrar la forma y las consecuencias de este encuentro, debemos encontrar un nuevo lenguaje. ¿Por qué la verdad? Porque el amor es, en mi opinión, la invención de la verdad acerca de la diferencia. Naturalmente, es la diferencia entre dos individuos, la diferencia absoluta entre la posición masculina y la femenina. Como dijo una vez Lacan, la relación sexual no existe. Hay una ilusión en la pura libertad sexual: la ilusión de que allí podemos encontrar una experiencia de conexión con el otro. Entonces, se compromete con la repetición y no con la creación. ¿Qué es la verdad acerca de la diferencia? Es la experiencia de la diferencia mediante la construcción de un nuevo punto de vista sobre el mundo mismo. Es una nueva experiencia del mundo desde el punto de vista de los Dos.
El amor no es una suerte de negociación entre dos individuos. Es la creación de un nuevo punto de vista sobre el mundo mismo: el punto de vista de los Dos. El amor es el ejercicio de la diferencia en relación con el desarrollo de la vida misma. Es, pues, la experiencia del mundo no desde el punto de vista del Uno –individual– sino desde el punto de vista de los Dos, no desde el ángulo de la identidad sino desde el ángulo de la diferencia. En este sentido, es el principio de una idea poderosa que puede devenir, finalmente, en una idea política. Que es posible construir una experiencia colectiva del mundo. Y el comienzo de esta experiencia colectiva es la experiencia de los Dos. El amor puede ser visto, en este sentido, como el principio de la política.
Alain Badiou
Donde faltaban plumas puso valor...
Un ser ardiente, claro de deseos, alado,
quiso ascender, tener la libertad por nido.
Quiso olvidar que el hombre se aleja encadenado.
Donde faltaban plumas puso valor…
Y olvido.
Miguel Hernández. Vuelo
quiso ascender, tener la libertad por nido.
Quiso olvidar que el hombre se aleja encadenado.
Donde faltaban plumas puso valor…
Y olvido.
Miguel Hernández. Vuelo
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