lunes, 28 de septiembre de 2009
El último ojal...
miércoles, 23 de septiembre de 2009
lunes, 7 de septiembre de 2009
miércoles, 2 de septiembre de 2009
Tragafuegos
abierta al límite pariendo lumbre.
Erupción que fulmina al aire corrompido.
Escupe en pleno rostro del crepúsculo,
vomita sobre el asno de oro
que campea sus falsos estandartes.
Tu grito incandescente
hará brotar las heces que la ciudad esconde.
Cuerpo que día tras día acumulas veneno,
panal donde se forja la redención del alba.
Una gota en cada uno de tus poros
tendrá que ser la chispa
que propague el incendio.
Iliana Godoy
miércoles, 26 de agosto de 2009
Amor y libertad
Créeme, amigo, la vida es bella; ahora tengo pleno derecho a decir eso, porque he cesado hace mucho de mirarla a través de las construcciones teóricas y a no conocerla más que en fantasía, porque he experimentado efectivamente muchas de sus amarguras, he sufrido mucho y he caído a menudo en la desesperación.
Yo amo, Pablo, amo apasionadamente: no sé si puedo ser amado como yo quisiera serlo, pero no desespero; sé al menos que se tiene mucha simpatía hacia mí; debo y quiero merecer el amor de aquella a quien amo, amándola religiosamente, es decir, activamente; ella está sometida a la más terrible y a la más infame esclavitud y debo libertarla combatiendo a sus opresores y encendiendo en su corazón el sentimiento de su propia dignidad, suscitando en ella el amor y la necesidad de la libertad, los instintos de la rebeldía y de la independencia, recordándole el sentimiento de su fuerza y de sus derechos.
Amar es querer la libertad, la completa independencia de otro; el primer acto del verdadero amor es la emancipación completa del objeto que se ama; no se puede amar verdaderamente más que a un ser perfectamente libre, independiente, no sólo de todos los demás, sino aun y sobre todo de aquel de quien se es amado y a quien se ama.
He ahí mi profesión de fe política, social y religiosa, he ahí el sentido íntimo, no sólo de mis actos y de mis tendencias políticas, sino también, en tanto que puedo, el de mi existencia particular e individual; porque el tiempo en que podrían ser separados esos dos géneros de acción está muy lejos de nosotros; ahora el hombre quiere la libertad en todas las acepciones y en todas las aplicaciones de esa palabra, o bien no la quiere de ningún modo; querer la dependencia de aquel a quien se ama es amar una cosa y no un ser humano, porque no se distingue el ser humano de la cosa más que por la libertad; y si el amor implicase también la dependencia, sería lo más peligroso e infame del mundo, porque sería entonces una fuente inagotable de esclavitud y de embrutecimiento para la humanidad.
Todo lo que emancipa a los hombres, todo lo que, al hacerlos volver a sí mismos, suscita en ellos el principio de su vida propia, de su actividad original y realmente independiente, todo lo que les da la fuerza para ser ellos mismos, es verdad; todo el resto es falso, liberticida, absurdo. Emancipar al hombre, he ahí la única influencia legítima y bienhechora.
CARTA A PABLO
Mijail Bakunin
París, 29 de marzo de 1845
Apólogo y meridiano del amante
al doliente arrebol de tus rodillas
hincadas a la mitad del alma
—y el alma se mostró caballunamente cadavérica.
Silencioso, pero todavía no vencido,
avanzo como la hormiga real
fascinado por la ciencia de tu naturaleza de gata.
Hoy era miércoles, era una repentina penumbra.
Luego vacilé como ante una muralla transparente,
porque los balcones de tu pecho ardían
y mi espada sin filo sólo era un cielo roto.
A mi vez ardí cuatro semanas sin monedas para el alquiler
ni para el vino; me saqué los ojos cinco momentos
para no ver al médico ni a la depresiva enfermera.
¿Cómo es que a tu lado no huele a hospital?
¿Por qué me dejas con el goce a secas?
¿Cuándo con un demonio podré sitiar ese horizonte desalmado?
Aspiro tus manzanas, tus duraznos,
tu dominadora rosa de cobre. No aspiro más ni aspiro a más.
Así la flecha que no partió jamás del seno de su dueña.
Tramonto colinas, traspaso eléctricas fronteras,
alzo los brazos, clamo y vocifero de manera desdeñosa
cuando lamo leve sangre en tu hombro
—y mis dientes estallan alucinados
porque ya han aprendido la lección de la sábana y sus colmillos.
Tú tienes dos alas, dos ojos, dos palomas,
dos brazos, dos piernas, una boca
fosforescente,
una meridiana entrepierna.
Di salvación a tu cuerpo
con el atavío de las danzas vespertinas;
al empezar el agua nocturna
te dominé de mil maneras.
Tus caderas rechinaron como la última carroza del cortejo.
Tu cuerpo, tu almendrado sexo
despedía los secretos de la resina.
Acrecí mi amor hasta parecer un gigante
aburrido en los herbazales.
Amanecí enanizado hasta la misericordia.
Acida es la lengua del hombre,
agria la voz del ángel que huele a humo,
eterizada la palabra de tu dorso
y aceitosos los vocablos de tus murmurantes nalgas.
No discutamos nunca,
porque nada hay más insidioso que la mordedura rechazada
el doble universo que no me niegas
el asunto de mis desnudas tenazas
la crisis de mis miedos nocturnos
las cuestiones fálicas de mis profecías
la incineración de un guerrero cuya grandeza es la podredumbre
las almohadas que me convierten en tu lacayo
tu cintura tus largos dedos...
A tu lado, a un minuto de la cosecha,
soy una luna fría de ningún crepúsculo.
Te poseo celestialmente —imagino—
y ambos celebramos una danza sin ofrendas ni sacrificios.
Verificamos ondulaciones, uñas,
sudor, saliva, posturas incómodas,
metamorfosis, escamoteos,
preocupados ríñones, míticos nectáreos seminales,
astuta lucha a muerte fratricida.
El guerrero ha perdido la paz, no la guerra...
Efraín Huerta
De la Revista de la Universidad de México, marzo-abril de 1970
Pandémica y celeste
muy tarde ya en la noche
hablemos de hombre a hombre, finalmente.
Imagínatelo,
en una de esas noches memorables
de rara comunión, con la botella
medio vacía, los ceniceros sucios,
y después de agotado el tema de la vida.
Que te voy a enseñar un corazón,
un corazón infiel,
Desnudo de cintura para abajo,
Hipócrita lector - mon semblable - mon frère!
Porque no es la impaciencia del buscador de orgasmo
quien me tira del cuerpo hacia otros cuerpos
a ser posible jóvenes:
Yo persigo también el dulce amor,
el tierno amor para dormir al lado
y que alegre mi cama al despertarse,
cercano como un pájaro.
¡Si yo no puedo desnudarme nunca,
si jamás he podido entrar en unos brazos
sin sentir -aunque sea nada más que un momento-
igual deslumbramiento que a los veinte años!.
Para saber de amor, para aprenderle,
haber estado solo es necesario.
Y es necesario en cuatrocientas noches
- con cuatrocientos cuerpos diferentes -
haber hecho el amor. Que sus misterios,
como dijo el poeta, son del alma,
pero un cuerpo es el libro en que se leen.
Y por eso me alegro de haberme revolcado
sobre la arena gruesa, los dos medio vestidos,
Mientras buscaba ese tendón del hombro.
Me conmueve el recuerdo de tantas ocasiones...
Aquella carretera de montaña
y los bien empleados abrazos furtivos
y el instante indefenso, de pie, tras el frenazo,
pegados a la tapia, cegados por las luces.
O aquel atardecer cerca del río
desnudos y riéndonos, de hiedra coronados.
O aquel portal en Roma en vía del Babuino.
y recuerdos de caras y ciudades
apenas conocidas, de cuerpos entrevistos,
de escaleras sin luz, de camarotes,
de bares, de pasajes desiertos, de prostíbulos,
y de infinitas casas de baños,
de fosos de un castillo.
Recuerdos de vosotras, sobre todo,
o noches en hoteles de una noche,
definitivas noches en pensiones sórdidas,
en cuartos recién fríos,
noches que devolvéis a vuestros huéspedes
un olvidado sabor a sí mismos!
La historia en cuerpo y alma, como una
imagen rota,
de la langueur goutée a ce mal d'être deux.
Sin despreciar
- alegres como fiesta entre semana -
las experiencias de promiscuidad.
Aunque sepa que nada me valdrían
trabajos de amor disperso
si no existiese el verdadero amor.
Mi amor,
Íntegra imagen de mi vida,
sol de las noches mismas que te robo,
tu juventud, la mía,
- música de mi fondo -
Sonríe…
(…)
Jaime Gil de Biedma
miércoles, 19 de agosto de 2009
sólo tú sabrás...
estas palabras son las que desdoblan
el hueco informe en que me instauro, fluye
mi voz y avanzo, me dibuja un río
que le inscribe y me borra. Sólo tú
sabrás quién habla, dónde está, qué somos...
Jenaro Talens
miércoles, 5 de agosto de 2009
miércoles, 29 de julio de 2009
Desanimar el desánimo
deshilacharlo
que se desdibuje
grotescamente
y se destierre
y se deseternice
y su deshielo nos descubra
llenos de desimposibles.
“que cada quien agarre sus pedazos y se una”
Eduardo Dalter
sábado, 18 de julio de 2009
Te felicito
y las peteneras ya no enlutecen tu mirada,
tus manglares aman y subes el cúmulo
al carro, traes la carpeta llena de proyecto
en adobo, encabalgas los besos piedra sobre piedra,
construyes una ciudad, en el centro de nuestro tiempo.
Sergio Marín
lunes, 13 de julio de 2009
sábado, 4 de julio de 2009
La vigencia de la UTOPÍA
Gustavo Remedi
Neorrealismo latinoamericano “la máquina del horror”
miércoles, 24 de junio de 2009
"Del vientre al trono de dios"

"Una vieja medio bruja y medio sabia, predijo que tú serias un gran bandido o un gran hombre. ¿Por cuál de las dos cosas optaste?
Vicente Huidobro
lunes, 22 de junio de 2009
Escribiendo el amor
Gonzalo Rojas
Escribir sobre el amor supone hacer frente a una tradición abrumadora y no sólo por la cantidad, sino también por la riqueza y la intensidad de las voces que han ido tejiendo a lo largo de siglos un corpus de lírica amorosa al que, en apariencia, el poeta actual poco puede aportar… Así quien decide hoy escribir el amor, toma una opción arriesgada, y no siempre le acompañará la fortuna.
Quizá esta valentía, ese desacato a la tradición, sea la única forma de salvarlo…
miércoles, 3 de junio de 2009
El AMOR está en todas partes
En todas partes
La amistad es una semilla
Que brota en cualquier lugar,
Y cuando sientas frío
Cúbrete con las ramas de mi destino
Donde te lleven los pasos
Te encontrarás mi te quiero y mi abrazo
Hay amor en todas partes
Y en cada rincón del mundo
Y todos buscando un sueño
Cambiamos así de rumbo
Si profunda es la distancia
Profunda es la lejanía
En un alma peregrina
No existe ciudadanía
La bandera es un dilema, la patria y la geografía
Donde quiera que me encuentre
Yo siento que es tierra mía,
Tuya y mía …
Yo quiero ser tu abrigo
Si te hace falta el consuelo mío
Yo quiero ser tu nido
Si necesitas cariño mío
No quiero ser tu olvido
Si en todas partes estoy contigo
Yo quiero ser tu abrigo
En Madrid y en Nueva York
La Habana está en todas partes
Porque la llevas contigo
Sin miedo a desarraigarte
Yo sé que existen fronteras
En todos los continentes
Un sólo sol y una luna te cuidan y alumbran siempre
Quisiera ser la mañana y entonar la melodía
Esa que me hace crecer cada día
Caminos que me separan
Y te obligan a escondidas
A ser cautivos de idiomas e ideologías
No seas cautivo de idiomas e ideologías
Yo quiero ser tu abrigo
Si te hace falta el consuelo mío
Yo quiero ser tu nido
Si necesitas cariño mío
No quiero ser tu olvido
Si en todas partes estoy contigo
Yo quiero ser tu abrigo
Aquí mismito yo estoy contigo…
Habana blues BSO
martes, 2 de junio de 2009
Victimismo II
El Victimismo agresivo…
Hay otro estilo victimista mucho más hostil, que en nombre de las desgracias del pasado, de todo lo que está sufriendo o ha sufrido con anterioridad, se arroga una especie de patente de inmunidad con la que justifican una actitud agresiva, o incluso violenta.
Para esas personas, invocar el recuerdo de las desgracias pasadas es como una inmensa caja de caudales sin fondo de donde extraen un flujo inagotable de resentimientos, o incluso de ira, odio y deseo de venganza. Y si alguien reprocha su actitud, a lo mejor admite que lo suyo no es muy ejemplar, pero enseguida replica que sus padecimientos pasados le han ganado el derecho a esa leve incorrección, o al menos la disculpan.
Su susceptibilidad les lleva a reaccionar con crispación ante la más mínima crítica. El menor reparo que se ponga a sus acciones es inmediatamente elevado a la consideración de gran ofensa. Enseguida ven malas intenciones en las personas que están a su alrededor y, progresivamente, en todo el mundo. Por doquier intuyen complots y hostilidad. Están persuadidos de ser objeto de desprecios y vejaciones sin tregua ni descanso. En los casos más extremos, piensan que el mundo entero los sataniza (he ahí la curiosa paradoja del satanizador satanizado) y, aquejados de una sorprendente megalomanía, tienen constantemente presente el pensamiento de la conspiración.
El síndrome del complot suele designar un culpable, y origina dos posibles actitudes. De renuncia y pasividad (para qué hacer nada si una fuerza tan poderosa está tramando tales cosas contra nosotros), o bien de agresividad contra el supuesto culpable.
Lo peor es cuando estos síndromes de persecución se traducen en airadas acusaciones contra los supuestos ofensores, pues suelen ser como el aviso de comienzo de una jugada maestra: acusar de una ofensa —ficticia—, sencillamente para anticipar la que —bien real— pretenden ellos llevar a cabo. A partir de ahí, envuelven su agresión con un manto de candidez: lo único que hacen es defenderse.
Uno de los peores inconvenientes de todo esto es que la idea de la conspiración es difícilmente refutable, pues resulta muy fácil dar la vuelta a cualquier argumento transformándolo en prueba de la omnipotencia o sutileza de los conspiradores. Además, sentirse víctima de una conspiración es una tentadora y sugerente manera de eludir la crítica, y para algunos supone un curioso consuelo añadido: creerse suficientemente importantes como para que unos malvados pretendan arruinar su vida.
Otro nefasto efecto de este fenómeno del victimismo agresivo está en que, al suscitar una mentalidad de venganza, cuando ésta se lleva a cabo induce con facilidad reacciones similares en el otro, que se siente también —y casi siempre con más razón— víctima inocente de una agresión. De esta manera, el veneno del victimismo se inocula en el otro con la pelea, y va extendiéndose en cada nuevo escalón del resentimiento: cuánta razón teníamos en sospechar que era un sinvergüenza, fíjate lo que nos ha hecho. Se produce así un mimetismo victimista, que confiere a las dos partes enfrentadas la misma impresión de ser personas eterna e injustamente maltratadas.
Cuando se invocan padecimientos pasados para justificar actitudes que, por mucho que se adornen, respiran el hedor del resentimiento y el deseo de vengarse, lo más sensato es desconfiar de esas personas: lo más probable es que busquen cargarse de argumentos para repetir, en cuanto puedan, las mismas acciones que lamentan haber sufrido.
Victimismo
Envidia: "carcoma de todas las virtudes y raíz de infinitos males. Todos los vicios —añadía— tienen un no sé qué deleite consigo, pero el de la envidia no trae sino disgustos, rencores y rabia".
Cervantes
El confort de la derrota
El victimista suele ser un modelo humano mezquino, de poca vitalidad, dominado por su afición a renegar de sí mismo, a retirarse un poco de la vida. Una mentalidad que —como ha señalado Pascal Bruckner— hace que todas las dificultades del vivir del hombre, hasta las más ordinarias, se vuelvan materia de pleito. El victimista se autocontempla con una blanda y consentidora indulgencia, tiende a escapar de su verdadera responsabilidad, y suele acabar pagando un elevado precio por representar su papel de maltratado habitual.
El victimista difunde con enorme intensidad algo que podríamos llamar cultura de la queja, una mentalidad que —de modo más o menos directo— intenta convencernos de que somos unos desgraciados que, en nuestra ingenuidad, no tenemos conciencia de hasta qué punto nos están tomando el pelo.
El éxito del discurso victimista procede de su carácter incomprobable: no es fácil confirmarlo, pero tampoco desmentirlo. Es una actitud que induce a un morboso afán por descubrir agravios nimios, por sentirse discriminado o maltratado, por achacar a instancias exteriores todo malo que nos sucede o nos pueda suceder.
Y como esta mentalidad no siempre logra alcanzar los objetivos que tanto ansía, conduce a su vez con facilidad a la desesperación, al lloriqueo, al vano conformismo ante el infortunio. Y en vez de luchar por mejorar las cosas, en vez de poner entusiasmo, esas personas compiten en la exhibición de sus desdichas, en describir con horror los sufrimientos que soportan.
La cultura de la queja tiende a engrandecer la más mínima adversidad y a transformarla en alguna forma de victimismo. Surge una extraña pasión por aparecer como víctima, por denunciar como perversa la conducta de los demás. Para las personas que caen en esta actitud, todo lo que les hacen a ellos es intolerable, mientras que sus propios errores o defectos son sólo simples futilezas sin importancia que sería una falta de tacto señalar.
Hay básicamente dos maneras de tratar un fracaso profesional, familiar, afectivo, o del tipo que sea. La primera es asumir la propia culpa y sacar las conclusiones que puedan llevarnos a aprender de ese tropiezo. La segunda es afanarse en culpar a otros, buscar denodadamente responsables de nuestra desgracia. De la primera forma, podemos adquirir experiencia para superar ese fracaso; de la segunda, nos disponemos a volver a caer fácilmente en él, volviendo a culpar a otros y eludiendo un sano examen de nuestras responsabilidades.
Cuando una persona tiende a pensar que casi nunca es culpable de sus fracasos, entra en una espiral de difícil salida. Una espiral que anula esa capacidad de superación que siempre ha engrandecido al hombre y le ha permitido luchar para domesticar sus defectos; un círculo vicioso que le sumerge en el conformismo de la queja recurrente, en la que se encierra a cal y canto. La victimización es el recurso del atemorizado que prefiere convertirse en objeto de compasión en vez de afrontar con decisión lo que le atemoriza.
lunes, 1 de junio de 2009
domingo, 31 de mayo de 2009
La Poesía
1921
viernes, 29 de mayo de 2009
Muchacha generosa y valiente
Conozco a una muchacha generosa y valiente, siempre resuelta a sacrificarse, a perderlo todo, aún la vida, y luego a recapacitar, a recuperar parte de lo que dio con amplitud, a exaltar su ejemplo, a reprochar la flaqueza del próximo, a cobrar hasta el último centavo.
Bioy Casares
Infierno
Una vez cada cien mil años los demonios autorizan ochenta suicidios en el infierno. Nadie sabe quiénes serán los elegidos, y todos los habitantes bullen en adulación para los torturadores, intrigas y mala fe entre los torturados. El sector radical de los ángeles ha hecho pública su protesta a fin de que Dios, en Su Infinita Bondad, presione a los demonios. Porque no está bien que a la tortura de la infinitud se añada el castigo mediante la esperanza.
Por: José Emilio Pacheco
AHORA
Ahora que nos besamos tan despacio,
jueves, 28 de mayo de 2009
Novia
Una novia para Dani
Capítulo I
Bien, Dani es mi muy mejor amigo heterosexual y ya sin carácter interino aunque volviera Pedrito (que siempre fue mi único amigo heterosexual, porque gays ya tengo y Míchel se pondría celosísimo y le arañaría vivo); así pues, Dani me pide un “encarguito” algo especial: tengo que buscarle a la novia ideal, a la novia perfecta a partir de unas pocas premisas (que os las iré contando) y aquí empieza mi “trabajo”:
¿Cómo la encuentro?
a) ¿Internet?
b) ¿Agencia?
c) ¿El “boca a boca?
d) ¿Encuesta-cuestionario?
e) ¿Páginas amarillas?
f) ¿Anuncios de contactos?
g) En una biblioteca, cine, teatro, museo, Ciudad de las Artes y las ciencias, Hemisféric…
h) Se admiten sugerencias...
Continuará…
Alecto
AMISTAD
Haec igitur lex in amicitia sanciatur, ut neque rogemus res turpes, nec faciamus rogati. Turpis enim excusatio est et minime accipienda, cum in ceteris peccatis, tum si quis contra rem publicam se amici causa fecisse fateatur. Etenim, eo loco, Fanni et Scaevola, locati sumus, ut nos longe prospicere oporteat futuros casus rei publicae.
“Una ley para la amistad no pedir ni acceder a cosas ilícitas”
La amistad perfecta es la de los hombres buenos y la de los que se unen por la virtud. En efecto, éstos se desean mutuamente un bien semejante en la medida en que son buenos, y son buenos en sí mismos. Pero la cima de la amistad es querer el bien de los amigos por sí mismos, porque esta disposición es esencial, no accidental. Una amistad de esta clase se mantiene en tanto que los amigos son buenos, y la virtud es estable. Además, cada uno de los amigos es bueno a la vez de una manera absoluta y en relación con su amigo, porque los buenos lo son absolutamente hablando, y además útiles para sus amigos. Lo mismo sucede con el placer: los buenos son agradables de un modo absoluto y agradables los unos a los otros. Como cada uno halla su placer en los actos que le convienen, o actos semejantes, los buenos [realizan actos] idénticos o semejantes.
Por consiguiente, esta amistad es duradera. Contiene en sí misma todas las condiciones de la amistad, ya que toda amistad se funda sobre el bien o sobre el placer, ya absolutamente, ya con relación al amigo y según una cierta semejanza. Todas estas condiciones existen en la amistad tal como la acabamos de describir, y se deben a la naturaleza misma de los amigos, semejantes en este punto como en los otros, porque lo que es bueno absolutamente es también agradable absolutamente. Esto es pues lo más amable, y la amistad entre tales amigos es la más elevada y la mejor.
Es natural que estas amistades sean raras, porque los hombres así son poco numerosos. Además es necesario [consagrarle] tiempo y tener una vida en común: según el proverbio, no es posible conocerse los unos a los otros antes de haber consumido en común muchas medidas de sal. Por consiguiente, no hay que aceptar a uno [como amigo] ni unirse a él antes de haber comprobado por ambas partes que es digno de confianza y de amistad. Los que precipitadamente se dan muestras de amistad, quieren ser amigos, pero no lo son realmente, a menos que sean también amables y que lo sepan. El deseo de amistad nace en seguida, pero no ocurre lo mismo con la amistad. Esta, para ser perfecta, necesita tiempo y otras condiciones, nace de todo esto y de las cualidades semejantes que deben poseer los amigos.
AMISTAD
En muy contadas ocasiones nos es dado encontrar a un maestro, a un amigo, en quien vida y pensamiento formen una unidad tan estrecha Cuando el hallazgo de una tal personalidad tiene lugar, algunos afortunados gozan de la ocasión de aprender, simultáneamente, a pensar y a vivir: a pensar con seriedad su vida y a vivir con intensidad su pensamiento.
Algunos llegamos a comprender que la pasión y el raciocinio, a veces, felizmente, se dan la mano, y nos procuran el ejemplo de un ser que medita, llora, y ríe, con la misma energía, e incluso, en ciertas ocasiones, con la misma inexorable necesidad…
Alecto
miércoles, 27 de mayo de 2009
Filtros
Filtros
El mundo está lleno de filtros que desaparecen por su utilidad.
Ejemplo son los filtros nasales detectores de mutación,
de borrego a lobo de lobo a carroña y un velo.
Filtros de andares por escombros,
filtro vítreo yugular por las hambres mediáticas,
de los extractores de errores al momento de decir
y las vocales huyeron al baño al corro nefrítico
con los silencios dejados morir.
También los filtros de fuel que no quema ni mezclado en la barra,
filtros de ilícito nudillo,
de tribu muerta en las aceras un joven.
Filtro cilicio, en lo obtuso del desafío
al despliegue de satélites dermis en fuga
y filtros de mirón que roba el aire.
Filtros de corbatas pendientes de utopía y peineta,
en fin, el mundo de filtros está lleno,
si desaparecen, andaremos hacia atrás sin ensayo,
narices en la espalda y pérdida del tacto pezón invertido,
un ojo sin pestañas ni criterio,
pidiendo a pedos que lo guíen.
martes, 26 de mayo de 2009
De qué manera se existe...
La existencia, ¿qué importa? Existo de la mejor forma que
puedo
Ian Curtis
De qué manera se existe.
Agarrado a un péndulo
inhalar aire automático
partículas a empujones nos acercan,
sueldan sin salir de los cuerpos,
se puede salir del cuerpo y volver...
De qué manera se existe.
Un corazón es una feria de muestras vacía,
una mierda que ni siquiera huele,
unos tacones que no suenan, disparos,
la muerte de una transmisión
se queda entre las paredes del hueso.
De qué manera se existe.
Al beber esto de todo y algún torpe pegado al oído,
si tu vida es una mierda y la mía también,
esta en las pieles, en los tornos,
en los volantes y en las pantallas
gigantes de las miradas.
De que manera se existe.
Inventando un pasado,
gracias por la parte que me toca,
mirando puertas con las marcas
y riéndose de Mr. Hyde
ahora loco antes normal.
De que manera se existe.
No prometer ni estar agradecido,
mis tus palabras no valen lo mismo
sencillamente no valen,
hacer el amor a los hechos
te devuelve el cuerpo.
De qué manera se existe.
No saber nadar en un plato con comida
no saber nadar en un plato sin comida,
hablar con la boca llena de cordones umbilicales,
cambiar sexo por cables por imágenes
y verse el rostro en un cromo
álbum de alguna imaginación sin niño.
De qué manera se existe.
Alguien dijo ser mejor,
Nadie, que es el domino
grande la posee y es poseído
por si mismo hasta que cae
al charco de todos.
De qué manera se existe.
La confusión huele bien,
a pan a perfume y droga
a sexo a dinero a verdad
a divino a gratuito,
algo se quema…
De qué manera se existe.
En la literatura, cabeza de pescado
si la chupas te descubre algo.
En la soledad del adicto
que se descose y se zurce
muere sin saber,
o vive sin saber como el que no lo es.
De que manera se existe.
Abrazado al amor con miedo terrible
al entenderlo comprobarlo
tocarlo, sin huir, cada día.
El amor no es como nos han contado,
es diferente, sin bibliografía,
sin aceite ni freno motor,
no se mide,
no se prueba,
se cree o no se cree,
es la manera de existir.
Sergio Marín
Leer y escribir... un placer
A pesar de ser sometido a varias operaciones, Borges perdió paulatinamente la visión del ojo derecho,lo que forzó (y estropeó al fin)la visión del izquierdo. Los especialistas lo obligaron a dejar de leer y escribir ya en 1.955. El mundo se volvió cada día más gris; los colores fueron desapareciendo uno a uno, con excepción del persistente amarillo. Para un hombre acostumbrado a usar una caligrafía minúscula, aquellas limitaciones fueron radicales. Tuvo que aprender un nuevo oficio, el de dictar. El escritor se convirtió en dictador. (Revertía, así, a la función que el padre había ejercido cuando él era un niño).
Aprendió penosamente a ensayar cada verso en la cabeza. Cuando tenía el texto entero en la memoria, se lo dictaba a la madre y entonces ésta se lo leía y releía (con puntuación y todo) hasta que él quedara satisfecho. Pronto, amigos y parientes comenzaron a ayudar a la madre en la tarea de amanuenses de este amable pero exigente dictador. Borges les enseñó a leer en los distintos idiomas que él poseía: algunos de esos amanuenses no dominaban las lenguas que leían y apenas sabían cómo pronunciarlas. Pero la paciencia infinita y la infinita minuciosidad de Borges suplían las deficiencias. Muchos de los textos, por otra parte, se los sabía de memoria y acompañaba su lectura (relectura, para él) con una suerte de doblaje entre dientes. Poco a poco, una verdadera escuela de lectores, traductores y secretarios empezó a reunirse en torno de él. Para agradecerles el don del tiempo que le hacían, Borges a veces incluía el nombre de estos queridos amigos como coautores de su obra.
Su vagina...
André Brink
-Antes de olvidarte-
Amor y verdad
Creo que el amor es un procedimiento de la verdad; entonces, es una condición natural para la filosofía. (Reconozco cuatro tipos de procedimientos de la verdad: la ciencia, el arte, la política y el amor.) En el amor podemos rastrear todas las características de un procedimiento de la verdad: comienza con un acontecimiento, el encuentro entre dos personas. Después debemos encontrar la forma y las consecuencias de este encuentro, debemos encontrar un nuevo lenguaje. ¿Por qué la verdad? Porque el amor es, en mi opinión, la invención de la verdad acerca de la diferencia. Naturalmente, es la diferencia entre dos individuos, la diferencia absoluta entre la posición masculina y la femenina. Como dijo una vez Lacan, la relación sexual no existe. Hay una ilusión en la pura libertad sexual: la ilusión de que allí podemos encontrar una experiencia de conexión con el otro. Entonces, se compromete con la repetición y no con la creación. ¿Qué es la verdad acerca de la diferencia? Es la experiencia de la diferencia mediante la construcción de un nuevo punto de vista sobre el mundo mismo. Es una nueva experiencia del mundo desde el punto de vista de los Dos.
El amor no es una suerte de negociación entre dos individuos. Es la creación de un nuevo punto de vista sobre el mundo mismo: el punto de vista de los Dos. El amor es el ejercicio de la diferencia en relación con el desarrollo de la vida misma. Es, pues, la experiencia del mundo no desde el punto de vista del Uno –individual– sino desde el punto de vista de los Dos, no desde el ángulo de la identidad sino desde el ángulo de la diferencia. En este sentido, es el principio de una idea poderosa que puede devenir, finalmente, en una idea política. Que es posible construir una experiencia colectiva del mundo. Y el comienzo de esta experiencia colectiva es la experiencia de los Dos. El amor puede ser visto, en este sentido, como el principio de la política.
Donde faltaban plumas puso valor...
quiso ascender, tener la libertad por nido.
Quiso olvidar que el hombre se aleja encadenado.
Donde faltaban plumas puso valor…
Y olvido.
Miguel Hernández. Vuelo
lunes, 25 de mayo de 2009
Libertad
Una buena parte de la libertad es tener nuestras
propias imágenes y no las que están circulando
Alain Badiou
El anarquismo-deseante
“La equivocación de la filosofía consiste en presuponer en nosotros una buena voluntad del pensar, un deseo, un amor natural por lo verdadero. Por eso la filosofía sólo llega a verdades abstractas que no comprometen a nadie y no trastornan nada”
Gilles Deleuze : Proust y los signos.
Deleuze y Guattari lo llevaban más allá afirmando que era necesaria una desorganización del cuerpo, es decir, la creación, en lo posible, de un cuerpo sin órganos -sin codificaciones, sin verdades- para poder dar rienda suelta al deseo...
–a.k.a. voluntad de poder.
martes, 19 de mayo de 2009
Huida hacia delante
La nada anonada, esto es, nos hace remitirnos al ente en total y .... o huir de la mortífera luz hacia la paz y seguridad de una nueva era de tinieblas." ... ser comprendida hacia atrás, pero únicamente puede ser vivida hacia delante." ...
M. Heidegger
La Huida de regreso, la vuelta a casa
Volver a casa: un regreso incierto, no sólo por las tentaciones externas (hay cíclopes, circes, sirenas...) sino por la confusión interior, la desmemoria, la pérdida de referentes. No hay caminos, ni metros, ni autobuses que orienten el retorno.
Tampoco hay ayuda…
Sólo un nombre… Penélope…
HOMBRE.- ¿Cuál es tu nombre?
MUJER.- No sé. ¿Cómo te gustaría llamarme?
HOMBRE.- ¿Penélope?
MUJER.- ¿Sabes? Acabo de acordarme. Creo que me llamo Penélope.
HOMBRE.- Yo me llamo Ulises.
MUJER.- Bienvenido a casa, Ulises. Te estaba esperando.
Sobre el Amor
“Sólo existe el amor. Las otras cosas nobles apenas sirven para dignificarlo....Algunos hombres jamás lo encuentran. Para otros es apenas una estrella fugaz que ilumina un año, un mes, una semana o un día en sus vidas. Pero ese destello efímero da significado a la existencia toda. Bienaventurado el que puede sentir en su carne y en su espíritu el fuego de esa chispa”...
A. Dolina
Tratado sobre la huida
La huida inútil
(…) Pero hay alguna señal de disidencia. Las paredes del bar, son de cartón. Quiere decir que por ahí nuestras cárceles no son tan rígidas como parece sino que es nuestro propio condicionamiento el que las hace rígidas. Así que, basta un mínimo esfuerzo para derribar paredes de cartón si es que uno se da cuenta que es posible hacerlo. Eso es una señal positiva. Pero lo que sucede con algunas personas es que huyen de un lugar para caer en otro lugar que es igual a ese. Es decir que ha sido una huida inútil, aunque también es posible que el camino de la huida sea también una forma de realización, un camino purificador en el que vale la pena huir aunque uno sepa que siempre habrá nuevas paredes para derribar, nuevas paredes para contener…
Dolina
Bar del infierno







